cinta El cáncer de seno es uno de los canceres más comunes entre los que afectan al sexo femenino, ya que se estima que una de cada una de cada ocho mujeres lo desarrollará a lo largo de su vida.

La mejor arma para combatirnos es la detección temprana. Ello se puede hacer a través del autoexamen y pruebas radiológicas, pero existe un test de laboratorio para detectar nuestra propensión genética a padecerlo.

El 30% de éste tipo de canceres son de origen hereditario, por lo que aquellas mujeres que tengan familiares que lo padecieron están en un grupo de riesgo especial, lo que llama a tomar medidas para prevenirlo o detectarlo antes que origine algún tipo de daño. Ello puede hacerse a través de una simple prueba sanguínea.

Se trata de un examen que busca alteraciones en los genes BRCA1 y BRCA2, los que al estar defectuosos hacen a sus portadoras propensas a la enfermedad, además de ser transmisibles genéticamente.

La prueba está indicada sólo para las mujeres con mayor nivel de riesgo, lo que se mide considerando la cantidad de parientes que sufrieron de cáncer de seno. Con los resultados en la mano y con la guía del ginecólogo, se trabajará en conjunto en un plan para prevenir su aparición, siendo éste diferente para cada paciente.

Imagen: Vitadelia

 

Información ofrecida por www.canalwoman.com

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: