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Después de los excesos del Carnaval donde nos pasamos muchas veces con los vinos u otros tragos durante las fiestas, llega la Cuaresma. En la antigua tradición católica, la prihibición de comer carne se debía guardar los 40 días que van desde el Carnaval hasta la Semana Santa, incluso se alargaba en muchas casas a todos los viernes del año. Por suerte estas tradiciones ya quedan lejos ya que las normas de la Iglesia han ido cambiando y adaptándose a los nuevos tiempos, no obstante, aún le queda un largo trecho por recorrer para liberarse totalmente de ciertas ideas retrógradas innecesarias que hacen retroceder a muchas personas y dudar de la fe.         

Si miramos el lado bueno, gracias a estas prohibiciones de la Iglesia han quedado muchos platos de la gastronomía española que son verdaderamente buenos y exquisitos donde interviene el bacalao que al ser un producto que se conserva salado se puede tener a mano en cualquier punto del país que junto con nuestras legumbres y verduras, ha dado pie a muchas recetas de potajes de vigilia, pero para los que tenemos poco tiempo para cocinar, es mucho mejor una receta fácil y sencilla.

   

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RECETA DEL POTAJE DE VIGILIA

Ingredientes

300 gramos de bacalao remojado y desalado.

300 gramos de garbanzos remojados del día anterior.

200 gramos de espinacas frescas.

1 cebolla.

4 ajos pelados.

1 hoja de laurel.

1 cucharada de pimentón dulce.

Aceite se oliva y sal.


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PREPARACIÓN

1º Se ponen los garbanzos en la olla exprés con el laurel y dos ajos pelados y se dejan hacer el tiempo reglamentario.

3º En una sartén con un poco de aceite se fríen la cebolla picada y los otros dos ajos laminados, antes de que se doren demasiado se le añade la cucharada de pimentón y se retira rápido antes de que el pimentón se queme.

4º Esta fritada se echa encima de los garbanzos cuando ya estén. Se le añaden las espinacas troceadas, se cubre con un poco más de agua y todo se deja a fuego lento en la misma olla unos diez minutos sazonando de sal.

4º Pasado este tiempo se le añade el bacalao cortado a trozos pequeños como de bocado. Se deja diez minutos más a fuego lento y se retira.

Este potaje de garbanzos con espinacas y bacalao se puede hacer no solo en Semana Santa, sino en los días fríos de invierno que el cuerpo os lo agradecerá.

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