eucalipto

La clave del poder terapéutico del eucalipto reside en una sustancia química llamada eucalipto. Hay pruebas cientificas que demuestran que puede mitigar la congestión bronquial o nasal, aliviar el dolor de garganta y la tos, y combatir la infección.

Puede hacerse su pripio inhalador nasal. Todo lo que necesita es ¼ de cucharadita de sal de grano grueso y 5 gotas de aceite esencial de eucalipto. Se coloca la sal en un frasco de vidrio y se añade el aceite esencial de eucalipto. Se cierra el vial herméticamente hasta que vaya a usar el inhalante. La sal absorberá el aceite, pero el aroma se desprende en cuanto quite la tapa. Abra el vial e inhale profundamente (pero cuidado: no se ha de inhalar tan intensamente cómo para inspirar también algún grano de sal hasta el interior de la nariz).

Si el aroma de eucalipto resulta desagradable, se puede usar menta o lavanda. También son eficaces. No se deben usar aceites esenciales de menta o eucalipto contemporaneamente con remedios homeopáticos y no se debe emplear aceite esencial de eucalipto durante más de dos semanas sin el consejo de un experto cualificado.

Tararear permite respirar más profundamente y puede servir de ayuda para aliviar parte del intenso estrés que generan las alergias ( o del estrés que desencadena un ataque de alergia). Para conseguir la mayor eficacia, se debe combinar el tarareo con una técnica de respiración ritmica.

Cómodamente sentado en una silla, con los ojos cerrados dejaremos salir suavemente todo el aire de los pulmones. Intentaremos soltar cualquier nudo de tensión que tengamos en el cuerpo. Después, inspiramos, usando el diafragma. Con la inspiración dejaremos que se hinche y sobresalga el estomago mientras contamos lentamente hasta tres. Luego expiramos mientras contamos despacio hasta seis. Al mismo tiempo, empezamos a tararear. Podemos emitir el sonido “mmmmm” en el tono en el que nos sintamos cómodos. Repetiremos la secuencia durante unos cuantos minutos.

El ejercicio debe repetirse tan a menudo como sea posible. Se sugiere hacerlo diez veces al día. Como mínimo, al levantarse al preparar el desayuno, en el coche, en el trabajo, en la ducha y antes de acostarse.

Usar esta técnica relaja todo el cuerpo y, al mismo tiempo nos sentiremos tranquilos pero alerta. Este ejercicio también favorece la respiración profunda, razón por la cual llega más oxígeno a los tejídos, estimulando el sistema inmunológico. No solo puede aliviar los síntomas relacionados con la respiración en el acto, sino también, cuando se realiza diariamente, disminuir la frecuencia e intensidad de los futuros ataques de alergia relacionados con el estrés.

Igual que los remedios homeopaticos, la esencias florales son diluciones infinitisimales de ingredientes naturales. Hay miles de remedios; por eso, conviene solicitar un catálogo que ofrezca pruebas diagnósticas o descripciones exhaustivas de cada remedio.

La esencia floral de sello de oro disminuirá las alergias estacionales de otoño y servirá de ayuda para resolver problemas emocionales asociados con alergias; la esencia floral de olivo se emplea para el agotamiento emocional o físico; la esencia de castaño dulce, si se tiene una historia de pena o dolor; la esencia floral de apio es excelente para reforzar el sistema inmunológico.

infusión

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