Pigmalión, mito y efecto

Pigmalión fue un rey de Chipre, pero mitología griega fue la encargada  de convertir a este personaje en un mito

Además de ser rey, Pigmalión, era sacerdote y escultor. Quizás este fue el motivo que le llevó a tomar la decesión de no casarse y, de dedicarse a esculpir con sus propias manos, las más bellas esculturas. 

El mito de Pigmalión

Pigmalión, había dedicado mucho tiempo a buscar a la mujer ideal, con la que poder casarse. Pero tenía una idea clara, la belleza de la mujer debía coincidir con la idea que él tenía de la mujer perfecta. Decidió que ofrecería las obras a la diosa Afrodita. Sentía tanta pasión al esculpir el mármol, que se llegó a decir que su mano era guiada por un poder mágico. 

La primera estatua que hizo fue la de una joven, a la que le puso el nombre de Galatea. Le había salido tan bella y hermosa, que Pigmalión llegó a pensar que la estatua tenía vida propia. Estaba perdidamente enamorado de ella. 

El efecto Pigmalión

La base que describe el efecto, es que la creencia que tiene una persona puede influir para que otra persona se lance a conseguir todos los objetivos que se proponga por difíciles que parezcan. Y tarde o temprano esos objetivos se cumplirán. 

Para identificar el efecto Pigmalión hay que tener en cuenta tres posibilidades:

Una persona consigue lo que pretendía con anterioridad porque cree que puede llegar a conseguirlo. 

Las expectativas, que tengan los profesores sobre la manera en la que se comportarán sus alumnos, son las que determinarán que, de alguna manera los alumnos se terminen comportando del modo en el que esperaban los profesores. 

Lo que se conoce como profecía autocumplida, es decir, es una expectativa que hace que las personas actúen de una determinada forma, esa manera de actuar es la que conseguirá que la profecía se convierta en cierta. 

Alguna personas tienen la capacidad de que se produzcan cambios en otras personas, pero al mismo tiempo también puede llegar a ocurrir que esos cambios en realidad no se produzcan nunca. 

 

 


 

 


Pigmalión, mito y efecto

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: