Había una vez un lindo perrito llamado TILO, era pequeño, gordito, muy juguetón y divertido…

Se la pasaba corriendo por toda la casa haciendo desastre por donde pasaba….

 

Un día su dueño le lanzó una pelotica la cual salto!! y salto!! y al mismo ritmo Tilo la siguió…

Al terminar de agarrarla ya era muy tarde, había destrozado toda la sala, los muebles y las sillas, todo estaba patas arriba…

 

Su dueño muy molestó, lo regañó y la pelotica le quitó…

El pobre TILO se fue triste a su casita del patio y ahí se quedó solo y llorando…

 

Pasó un rato y su dueño entendió que fue su culpa por lanzarle la pelota en la sala…

El pobre perrito no sabía y solo la persiguió, su dueño muy triste se le acercó, lo acarició y disculpas le pidió…

 

El pequeño TILO mucho se alegró y su cola muy fuerte movió…

Entonces ambos muy felices jugaron largo rato afuera en el patio….ese; el lugar adecuado.

 

FIN.

El Perrito

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