El Perfume, Patrick Suskind

Todo tiene un determinado olor, o casi todo mejor dicho. Así como se habla de que una comida tiene un determinado aroma, se podría llevar a hablar de que una ciudad también lo posee, en cada hombre y cada mujer que la transita. El olfato es uno de los cinco sentidos que los humanos poseemos y es a su vez uno de los más sensibles, ya que se necesita una cantidad ínfima de materia para estimular a las células olfativas. Sin dudas, este sentido es eje central en la novela de Patrick Suskind.

Vamos a hacer un pequeño resumen de la historia.

La historia transcurre en el siglo XVIII, en Francia. Allí nace Jean Baptiste Grenouille en circunstancias terribles, ya que su madre lo tuvo en un puesto de pescados en un mercado de las calles francesas para luego intentar matarlo. Su plan no tuvo éxito puesto que él comenzó a llorar luego de nacer y delató a su madre, que fue condenada por intento de homicidio y decapitada mediante el método de pena típico francés, la guillotina.

Luego de este trágico hecho, Jean Baptiste es enviado a un orfanato, donde su directora afirmaba que era un niño sin ningún tipo de olor corporal, cosa extraña para cualquier persona que conociera. Mientras iba creciendo era tratado muchas veces de forma pésima, con múltiples abusos de parte de la gente que lo conocía, tal vez, por ser un chico diferente en cuanto a pensamientos. Era frío, no le daba importancia a las emociones o los sentimientos, personalidad que luego lo llevaría a un final buscado.

Comienza trabajando en una curtiduría, pero con el paso del tiempo y viendo como progresa su sentido del olfato es aceptado por Giuseppe Baldini, un perfumista italiano, como empleado y a la vez “pupilo”. Allí es donde Grenouille perfecciona sus técnicas para la obtención de perfumes, ayudando al perfumista (que pasaba por un mal momento económico) a mejorar apliamente sus ventas frente al avance de otro perfumista importante y mucho más exitoso del lugar, Pelissier. Más temprano que tarde comienza a buscar formas alternativas de conseguir un “PERFUME perfecto” y es a partir de allí cuando todo se torna agresivo y comienza a no importarle nada más que eso. Se produce un cambio radical en el personaje de Jean en el que se convierte lentamente en un asesino para lograr extraer la fragancia que encerraban las mujeres que él veía por la calle. No sabía que estaba bien y que estaba mal, nunca lo había aprendido, su madre no había estado allí para enseñárselo. Su interés por una mujer a la que él consideraba especial por su aroma lo lleva a buscar toda manera para intentar adueñarse de él, pero es ese mismo ímpetu el cual termina por condenarlo al final.

A partir de este breve resumen de la historia se puede hablar de grandes temas a partir de los cuales poder hablar. En primer lugar, cómo el maltrato y el rechazo se ven en la historia.

Desde el mismo comienzo de la misma se ve como a Granouille lo tratan despectivamente. Incluso con simples comentarios de la nodriza que lo recibe por primera vez luego de la muerte de su madre: “No huele a nada en absoluto”- dijo la nodriza. Como dije al principio el olor corporal (que no debe confundirse con el mal olor) es fundamental, le da a uno presencia en la sociedad, lo afirma y establece como ser humano participe en una sociedad de iguales. Para nuestro personaje principal esto no era así, siempre fue apartado, desde niño por su aroma nulo y más adelante por su falta de educación y sentido común, hecho potenciado claramente por la falta de una figura materna o paterna para que entienda y pueda discernir entre lo bueno y lo malo dentro de las reglas básicas en la sociedad.

Al principio esta falta de aroma parece no importarle en absoluto, pero con el paso del tiempo se va desarrollando en él la necesidad de poseer un aroma corporal por el cual ser reconocido. Es por eso que desarrolla un perfume que lo hace tener ese aroma humano que tanto buscaba y su resultado (al convencerlo sobremanera) lo impulsa a tener esa idea de hacer lo necesario para cumplir con su idea del perfume perfecto. Sin embargo tampoco se lo ve contento cuando todos lo empiezan a adorar por su fantástica creación.

El hecho de no tener una figura materna fue sin dudas algo que a lo largo de la historia golpea al protagonista. No se puede decir a ciencia cierta que nada hubiese pasado de haber tenido una madre, pero tal vez con su influencia las cosas hubiesen tomado otro rumbo. Jean Baptiste era rechazado en grandes sectores de la sociedad, de hecho solo fue aceptado para trabajar en una curtidería porque necesitaban gente que haga trabajo pesado; es recién Baldini quien, aprovechándose un poco de él en el camino, le da la primera oportunidad en el mundo de los aromas. A partir de acá es cuando la historia comienza a transgiversarse y toma un giro siniestro en la letra de Patrick Suskind.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: