El illimani en La Paz Bolivia

CIUDAD MARAVILLA

El 20 de Octubre de 1542 el español Alonso de Mendoza fundaba en lo hoy es Laja la ciudad de "Nuestra Señora de La Paz". Posteriormente la ciudad fue trasladada al valle del Chuquiago. Seguramente poco imaginaba el español que aquella pequeña villa se convertiría con el pasar de los siglos en una bulliciosa urbe de calles serpenteantes y construcciones imposibles. Al llegar a través de la ciudad de El Alto uno siente primero el aire enrarecido debido a lla gran altura, uno recorre la inmensa planice alteña cuando, sin previo aviso, aparece la sorprente hollada llena de casas de ladrillo en sitios de los más curioso. Lo que más resalta al llegar es la montaña que se alza altiva en el horizonte, el majestuoso ILLIMANI, que junto al MURURATA y el HUAYNA POTOSÍ, visibles también desde El Alto, conforman parte de la cordillera de Los Andes. 

Conforme uno desciende va notando una ciudad llena de vida. Un tráfico de lo más pesado, gritos de los voceadores anunciando las rutas, vendedores ambulantes que venden desde aceites exóticos hasta las últimas películas de estreno. Lo que desde lejos parece un lugar apacible es un hervidero de bullicio que no deja de ser pintoresco para el ojo que nunca lo ha visto.

Todo esta actividad contrasta a su vez de aquellas calles que aún conservan el aire colonial, como la calle JAEN, donde está la casa del célebre Pedro Domingo Murillo y también una gran cantidad de museos donde uno puede conocer más sobre la historia y la cultura de la ciudad. Más al sur se encuentra una La Paz más moderna, llena de edificios y con un clima más cálido. 

Todo la ciudad se halla a su vez conectada por un moderno sistema de teleféricos que se entretejen en el cielo paceño uniendo a una ciudad llena de contrastes. Visitar La Paz es una experiencia realmente única y vale la pena para cualquiera que pase por el corazón de sudamérica, Bolivia. 

 

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