Al revisar las legislaciones nacionales de nuestros países en materia de patrimonio cultural, lo ahí estipulado nos suena tan natural y hasta evidente, que es difícil pensar que en algún momento no formó parte del cuerpo legislativo de un país. Sin embargo, todas estas leyes nacionales son el resultado de múltiples conferencias y tratados internacionales que buscaban establecer pautas para la protección del patrimonio.

¿En qué momento surgió el interés por proteger el patrimonio?

Nicolas Roerich, artista, filósofo, arqueólogo, escritor, gran viajero, concibió desde finales del siglo XIX, la importancia de proteger lo que ahora conocemos como patrimonio y bienes culturales. Su comprensión de la importancia del patrimonio vino quizá con sus viajes y con la experiencia de la Primera Guerra Mundial. Entre finales del siglo XIX y principios de XX recorrió diversos lugares, donde tuvo el acierto de plasmar arquitectura y paisajes de estos lugares, que unos años más tarde ya no existirían.

Roerich manifestó sus inquietudes a la Sociedad Arqueológica de Rusia, pero esa inquietud no fue compartida. Afortunadamente, eso no frenó el impulso de Roerich, sino que lo llevó a buscar otras alternativas. Con la Gran Guerra acercándose, hizo un llamado a los altos mandos militares para que firmaran un acuerdo de protección de monumentos durante el conflicto armado. No logró que lo firmaran, pero sí logró establecer un antecedente.

Más adelante, para 1929, Roerich junto con George Chklaver, redactaron un pacto, el que aún hoy en día se conoce como Pacto Roerich. Este decreto buscaba proteger instituciones artísticas y científicas, así como monumentos históricos. En el decreto se establece la neutralidad, protección y respeto de este tipo de instituciones en caso de conflicto bélico. Así mismo, en el artículo III de dicho documento se establecía el uso, de una bandera distintiva que identificaría los monumentos que debían protegerse. Tal bandera consta de un círculo rojo, con otros tres más pequeños dentro, sobre un fondo blanco y se llegó a conocer como la bandera de la paz.

 

Círculo rojo

 Es indudable el impacto que las guerras tuvieron para establecer un cambio de mentalidad en cuanto al patrimonio. Dicho cambio se vio reflejado en las discusiones internacionales cada vez más evidentes sobre este tema, dando lugar a nuevas tratados que abarcan temas cada vez más específicos y traen consigo nuevos retos. 

 

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