Hombre mayor , islam,  de Arabia, Oriente

La historia continúa y no parece desviarse de la trayectoria que mucha gente temió ya desde los tiempos del 11S, momento en el que Bin Laden y Al Qaeda se atribuyeron semejante carnicería. Hasta la fecha, su labor más impactante en occidente.

Pero las historias, por muy viejas que sean, siempre tienen su propio pasado. En nuestro caso, deberíamos remontarnos muchos años atrás, al menos, hasta la época en que el Imperio Otomano trató de conquistar Europa (y no le anduvo muy lejos, pues llegaron hasta el corazón de Europa y casi no conseguimos echarlos), con lo que las potencias de la gran “Alianza Mundial” de países decidieron una intervención, cuanto menos, cuestionable.

Si bien, como en toda guerra, el perdedor es sublevado y saqueado hasta decir basta, dichos gobernantes de ese emergente Nuevo Orden Mundial decidieron quedarse en la Gran Arabia, pero muy lejos de unirla, marcaron a escuadra y cartabón las fronteras y… ¡puff! Nacen las colonias con nuevos nombres como Irak, nada más y nada menos que la Mesopotamia antigua, esa de los sumerios y también ubicación real en el mundo de lo que los textos religiosos llaman “Jardín del Edén”, un valle situado entre los ríos Tigris y Éufrates que terminó inundado. (¿El gran diluvio?)

 

¿Qué ocurre cuando pasan y pasan los años, y seguimos tratando a la península derrotada y más rica del mundo en petróleo y gas natural, como simples COLONIAS saqueadas y sumidas en la pobreza?

¿Qué ocurre cuando sus pueblos se cansan de gobernantes de papel, y cortamos toda vía económica para ahogarlos y que vuelvan “al redil”?

 

Por supuesto, Oriente no se tomó demasiado bien ser el perdedor durante tanto, tanto tiempo. Potencias como Arabia Saudita y demás, tampoco ayudan demasiado a la visión del occidente, que es testigo de las ejecuciones públicas a golpe de sable que aun hoy día se dictan en las entrañas de la dinastía de Saud.

Hoy en día, siguiendo brevemente las noticias podemos atestiguar cómo muchas de las grandes potencias están enviando tropas a la península con una u otra motivación, pero… ¿qué ocurrirá cuando todas esas tropas estén en la zona?

Nos quedarán entonces dos opciones muy claras:

 

  • La Primera, observar y contemplar como esos países se apoderan de nuevo de las Economías del Oriente, su petróleo y gas natural, sus bancos y poderes políticos y un largo etcétera

  • La Segunda, alzar las voces de forma pacífica pero sin titubear, y que todos y cada uno de los gobernantes de este “Nuevo Mundo” entienda que, si bien volver a los tiempos de los bárbaros, como hacen los del Daesh, no es una opción, tampoco lo es continuar con el colonialismo en plena mitad de la segunda década de este milenio.

 

¿Qué ocurrirá cuando las grandes potencias NO se pongan de acuerdo con el reparto de la zona?

¿Cómo podremos afrontar la GUERRA, sabiendo que somos parte de esos cómplices silenciosos que no evitan el fatídico destino de millones de personas?

¿Podrá alguien dormir tranquilo sin recibir punzadas de conciencia después de lo que se nos viene?

 

Probablemente; si un internet libre nos acerca al conocimiento, una ignorancia cerrada ayudará a meternos en la cueva de nuevo.

 

Juzgad por vosotros mismos, ahora que podéis.

JD Otero

 

Mapa del reparto de Oriente, conflicto

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