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La parvovirosis canina: diagnóstico, tratamiento y prevención

Parvovirosis canina y síntomas de parvovirus en perros

La PARVOVIROSIS CANINA es una conocida enfermedad de los perros causada por un virus que afecta principalmente a los cachorros. Los síntomas de parvovirus en perros son similares a los de la coccidiosis canina, ya que se manifiestan en forma de vómitos, decaimiento y diarreas severas que pueden llegar a ser sanguinolentas, y que si no se tratan a tiempo, pueden afectar el tracto gastrointestinal, los glóbulos rojos e incluso el corazón, con lo que produce un cuadro clínico complicado que termina con la vida del animal a la brevedad.

Como todo virus, el causante de la parvovirosis canina inyecta su contenido de ácido nucleico en las células a las cuales infecta y lo replica, lo cual determina una producción masiva de copias virales, cada una de las cuales posteriormente comienza un nuevo ciclo de multiplicación. El resultado de este proceso es la formación de millones de virus que debilitan el sistema inmune. El parvovirus en perros presenta una afinidad por las células que se dividen activamente, como las del intestino, las del tejido linfoide o fetal, en los que se multiplica con rapidez. Además puede infectar a las células miocárdicas en individuos de 3 a 8 semanas de edad, afectando al corazón.

EL PARVOVIRUS EN PERROS ES MUY ESTABLE y resistente a cambios físico-químicos y condiciones adversas como temperaturas extremas, humedad, sequía y antisépticos, esta característica le permite sobrevivir por largos períodos de tiempo (hasta 2 años).

La parvovirosis canina es muy contagiosa, pudiendo contaminar los pisos, el césped, alimentos, el agua de los bebederos, recipientes, jaulas, heces, pelos, ropa, manos y cualquier otra superficie que se haya puesto en contacto con el virus de un animal enfermo. Al producirse el contagio, el virus se dirige a los tejidos afines, ya mencionados, comenzando así su multiplicación. Algunas razas de perros son más propensas a contraer la enfermedad, como los doberman, pinscher, rottweiler, springer spaniel ingleses, pitbull terrier americanos, Yorkshire Terrier, Shih Tzú, perdigueros, sabuesos y pastores alemanes. La parvovirosis canina no sólo afecta a los perros sino también a otros cánidos, como los zorros, lobos y coyotes, en cambio no se transmite al hombre ni otros animales domésticos.

El virus afecta a los cachorros a partir de las 6 semanas de vida al perder la inmunidad maternal. El período de incubación es de unos 5 días. Pasado ese tiempo, aparecen los síntomas de parvovirus en perros. El primero de ellos es la fiebre (40-41°C), que puede durar un par de días. Posteriormente pérdida de apetito y vómitos blancuzcos y espesos que se hacen más fluidos e intensos, cansancio, depresión, pérdida de peso, sed intensa y heces amarillentas e irregulares que se transforman en diarreas que pueden contener sangre en más de la mitad de los casos, deshidratación rápida y en consecuencia muerte a los 5 días. Una forma diferente es la de los cachorros infectados de una camada que presentan una hipotermia que culmina en un coma con muerte súbita sin síntomas, afectando a todo el grupo. Otra situación es la de contraer la enfermedad al nacer, por vía intrauterina (cuando la madre está enferma), presentándose temperaturas corporales bajas, mucosas pálidas o cianóticas, aumento de las frecuencias respiratoria y cardíaca y convulsiones, produciéndose la muerte de los animales por fallos cardíacos agudos o crónicos que pueden manifestarse a los días, semanas o meses posteriores a los síntomas; si el cachorro sobrevive, puede quedar con defectos cardíacos permanentes.

El diagnóstico de la parvovirosis canina puede hacerse en base a los síntomas, en particular vómitos y diarreas, que serán posteriormente analizados. En el laboratorio se llevará a cabo el análisis de una muestra reciente de materia fecal, dando resultados fiables e inmediatos, algo indispensable, ya que se debe actuar con rapidez para erradicar los síntomas de parvovirus. Otro tipo de análisis muy útil para verificar el estado del animal es el hemograma (que nos permite saber la cantidad de glóbulos rojos en la sangre), así como también pruebas bioquímicas de electrolitos.

Ya que no existe un tratamiento para eliminar al parvovirus directamente, la mejor (y la única) manera de combatirlo es mediante la estimulación del sistema inmunológico del animal, lo suficiente como para que pueda hacer frente a la enfermedad. Esto consiste en la administración de antibióticos que servirán para evitar la invasión y proliferación de bacterias (lo cual agravaría la enfermedad) conjuntamente con una terapia de apoyo basada en el suministro de líquidos y electrolitos (sodio, potasio, cloro y magnesio entre otros) para contrarrestar la deshidratación producida a causa de los vómitos y diarreas (en los casos más severos será conveniente la administración de suero intravenoso). También se suministran antieméticos (medicación para reducir los vómitos), complejos vitamínicos y protectores de la mucosa gástrica. Agregar que también es utilizado un interferón (proteína natural del sistema inmunológico) sintetizado comercialmente para uso veterinario, que ayuda a neutralizar los síntomas de parvovirus en perros, elevando significativamente la tasa de supervivencia y disminuyendo el tiempo de recuperación.

Si los vómitos cesan, se puede proporcionar al perro una dieta sencilla de alimentos procesados que le permitan al animal una digestión fácil, en pequeñas cantidades hasta 5-6 veces al día.

Otra medida que se debe tomar es mantener abrigado y aislado al animal enfermo de otros perros. También higienizar las áreas frecuentadas por el individuo afectado, para controlar la dispersión del parvovirus.

Aun llevando a cabo la terapia de ayuda, el parvovirus en perros puede ser letal (por deshidratación y septicemia), con una tasa de mortalidad del 75% en cachorros menores de 5 meses y del 2-3% en adultos. Sin un tratamiento adecuado, la muerte por lo general se produce en menos de 10 días, entre las 48-72 horas posteriores a los síntomas. En ciertos casos, los cachorros que sobreviven a la parvovirosis canina pueden contraerla nuevamente pasado algún tiempo.

Por lo tanto, siendo el parvovirus en perros una enfermedad tan peligrosa, es fundamental actuar con rapidez ante el menor de los síntomas. El animal deberá ser llevado de urgencia al veterinario, conjuntamente con una muestra de materia fecal fresca, que será examinada por el profesional para confirmar o descartar la enfermedad. A propósito de los síntomas de parvovirus en perros, y como ya lo expresé anteriormente, éstos son muy parecidos a los de otra enfermedad de los perros, la coccidiosis canina (clic aquí para más información), por lo que algunas veces se presta a confusión. La parvovirosis canina es una de las principales causas de mortalidad en criaderos.

La mejor forma de prevenir los síntomas de parvovirus en perros es la vacunación y sus repeticiones correspondientes siguiendo las instrucciones del veterinario. La vacunación puede comenzarse a las 6 semanas de vida del cachorro y los refuerzos hacerse cada 2-3 semanas hasta que el animal alcance las 14 semanas de vida. En las razas sensibles a parvovirosis canina puede revacunarse cada mes hasta los 5 meses. Posteriormente aplicar la vacuna anualmente. Otra medida preventiva muy importante es el control de higiene, puede utilizarse una solución al 6% de hipoclorito de sodio como un desinfectante efectivo del suelo, recipientes de alimentos y agua, jaulas y cualquier lugar frecuentado por el animal enfermo. El virus de la parvovirosis canina puede permanecer mucho tiempo en el ambiente, por lo que un cachorro deberá ser estrictamente vacunado antes de ingresar en una casa o criadero.

Por último, tan sólo comentar que me he tomado la libertad de crear este artículo sobre el parvovirus en perros para que puedas comparar esta enfermedad con la coccidiosis canina, y ver sus similitudes, pero fundamentalmente sus diferencias, ya que si bien los síntomas son semejantes, existen ciertas particularidades que pueden resultarte útiles para no confundir una enfermedad con la otra al realizar la diagnosis de tu mascota con el veterinario. Espero que esta compilación, fruto de una profunda investigación, sea de ayuda para aquellas personas que aún no conocen la parvovirosis canina, muchas veces letal incluso aplicando medicación y terapias de apoyo, y que a la hora de la toma de decisiones les permita escoger la mejor opción.

El refrán “cuando más conozco a la gente, más quiero a mi perro” tiene su razón de ser. Los perros son unas sorprendentes e incondicionales mascotas, dispuestos a dar cariño e incluso la vida por nosotros si llega el caso, independientemente de si reciben o no algo a cambio. Seamos recíprocos. Es nuestro más fiel amigo.

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Comentarios:

  1. Escrito por Perfumada
    Fecha: 2012-12-10 11:12:43

    Muy buena información de esta enfermedad de los cachorros. Felicitaciones.

  2. Escrito por Danielral80
    Fecha: 2012-12-11 01:02:35

    Muchas gracias, espero que sea útil para la gente, que ese es el objetivo.

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