Es muy frecuente que un pintor se encuentra las paredes cubiertas con papel pintado. Según el estado del papel, es aconsejable quitarlo o restaurarlo.

Papel pintado en mal estado.

Para quitarlos, el pintor debe mojar bien la pared con una esponja. Empezar por la parte superior y proceder por zonas verticales. El papel se despega fácilmente. Si es preciso se puede utilizar la espátula de yeso para los pedazos recalcitrantes, pero tener mucho cuidado de no dañar el yeso mojado (frágil) con los ángulos de la espátula. Mantenerla bien en plano contra la pared sin insistir demasiado. Realizar las operaciones tantas veces como sea preciso, volviendo a mojar si hace falta.

Después de quitar todos los papeles pintados, dejar secar y efectuar las mismas operaciones que para las paredes pintadas: nuevo enmasillado y lijado.

Papel pintado en buen estado.

Evitar la necesidad de preparar las paredes y sobre todo de enmasillarlos. Sin embargo, hay que hacer, a menudo, algunas comprobaciones o reparaciones antes de pintar. Primero, asegurarse de que estos papeles pintados no contienen colorantes con anilina o fucsina; pasar con la brocha un poco de la pintura que piensa utilizar, sobre una superficie bastante grande para que todos los motivos del papel pintado estén incluidos. Si existen colorantes de anilina o fucsina, éstos pasarán a través de la pintura a partir de las veinticuatro o cuarenta y ocho horas. En este caso habrá que arrancar todos los papeles pintados.

Después de efectuar esta comprobación el pintor puede preparar la superficie a pintar:

• si los papeles se despegan por partes, vuelva a pegarlos antes de pintar

• si existen agujeros o grietas, enmasíllelos con yeso o con masilla de agua

Proceder entonces al emplastecido de los bordes de empalme entre cada tira de papel pintado. Empezar por el papel que se halla debajo, para cubrir el papel que se halla encima: una capa de masilla de 2 ó 3 cm en sentido horizontal bastará para nivelar las juntas; cubrir de esta manera todo el borde de arriba abajo, alisar verticalmente para suprimir las protuberancias y las asperezas. Después del secado lijar cuidadosamente, y luego quitar el polvo con una esponja húmeda.

Con estos consejos un pintor o un manita puede sin problema pintar paredes cubiertas con el papel pintado. No obstante, cualquier duda se puede consultar en un manual de bricolaje.

 

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: