Palomares: bombas de hidrógeno sobre España

Palomares: bombas de hidrógeno sobre España

Palomares se hizo famoso por el baño del Ministro de Información y Turismo, y su horrible bañador. En la dictadura, a los españoles nos contaban muchos cuentos. Ahora también. Pero ya no los creemos. Durante mucho tiempo se creyó que el incidente de Palomares había sido una cosa sin importancia. El famoso baño salió hasta en el nodo. Todo para no perjudicar al turismo que sustentaba la zona. La verdad la conocimos después. El accidente de un bombardero amenazó con una catástrofe nuclear. Bombas de hidrógeno llovieron sobre España.

BOMBAS EN PALOMARES

Palomares: bombas de hidrógeno sobre España

 Palomares: bombas de hidrógeno sobre España

Un gigantesco bombardero B-52 de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos tenía una cita con un avión nodriza. Sobrevolava Palomares. Algo fue mal. El avión nodriza K-135 estaba delante y mantuvo una dirección regular. El bombardero se acercaba, maniobraba para repostar antes de regresar a Estados Unidos. El K-135 había despegado de Sevilla, llevando una carga de más de 110.000 litros de combustible. La operación era rutina. El trabajo de todos los días. El B52 se pegó a él. El avión acortó la distancia para ajustar la manguera. La manguera salía de la proa su avión y la bomba de combustible colgaba del avión nodriza. Este vio que se estaba acercando en un ángulo demasiado alto y a una velocidad excesiva. Avisó por radio. El aviso no te llegó a tiempo. Los dos aviones chocaron. El B-52 se elevó debajo del K-135 y le golpeó la panza. El mayor Chapla pilotaba el K-135 y logró regresar a la base, a pesar de haber sufrido muchos daños. El bombardero estaba perdido. Todos lo supieron. La estructura del avión y la cabina estaban destrozadas. La única opción fue saltar. El capitán y los dos tripulantes se arrojaron en paracaídas, antes de que se produjera la gran explosión. El avión cayó en barrena. La trayectoria le llevaba hacia tierra. Miles de fragmentos se desperdigaron por el camino. El 16 de marzo de 1966, a las 10:20 de la mañana, entre los escombros que llovieron fruto del accidente había cuatro bombas de hidrógeno de 7 metros de largo cada una. Las bombas cayeron en las cercanías de Palomares. Ninguna explotó. Naturalmente, no habían sido activadas. Pero se temía que la carga hubiese podido abrirse. Un escape de plutonio y uranio radiactivos Acechaba a Palomares. Un equipo militar de emergencia voló de Estados Unido a España. La prensa española ajena al desastre, se limitó a publicar el escueto informe que le habían suministrado. Un avión americano había sufrido un accidente y que no se habían producido víctimas civiles. De las armas nucleares no se hacía ninguna mención. Las autoridades militares intentaron que los civiles leyesen la noticia sin levantar sospecha. Nadie estaba al tanto del peligro. Los vecinos de Palomares seguían con sus tareas diarias. El cordón de seguridad del equipo americano fue lo que levantó las sospechas. La prensa descubrió que el avión caído era un bombardero. El raro que un bombardero vaya vacío. Por lo tanto, no era difícil pensar que las bombas estarían esparcidas por las cercanías de Palomares.

 

Dos bombas de Palomares en el National Atomic Museum de Albuquerque

Palomares: bombas de hidrógeno sobre España

El mundo entero fue informado de lo que estaba sucediendo, pero en Palomares nadie informó a los campesinos. Se les prohibió cultivar y recoger. Sin dar explicación ninguna. España estaba sumida en una dictadura y la gente acataba ordene sin protestar. Había un toque de queda, la gente no podía salir ni entrar, había más militares que si vienes por las calles: la gente empezó a sospechar. Mientras tanto, una bomba fue encontrada. Estaba abierta y perdió contenido. La segunda la encontraron en una zona montañosa. Y la tercera bomba fue encontrada por un campesino. El hombre vivía en las afueras de Palomares. La bomba fue a caer junto a su casa. El hombre se acercó, la tocó, la examinó, hasta le dio un puntapié. Más tarde cuando fue al pueblo comentó entre sus amigos la misteriosa aparición del extraño objeto. El rumor fue de boca en boca hasta llegar ha oído americanos. Ellos sí sabían qué era el extraño objeto.

Pero faltaba una. ¿Dónde estaba la bomba? La bomba estaba en el agua. Un pescador local, llamado desde entonces: Paco, el de la bomba, la vio caer mientras faenaba en el mar. Él guió a los marines.

BOMBAS EN PALOMARES

Palomares: bombas de hidrógeno sobre España

Palomares: bombas de hidrógeno sobre España

Las operaciones de Palomares le costaron al ejército estadounidense 80 millones de dólares de la época, retirando, en 4.818 bidones, 1.400 toneladas de tierra.

El gobierno franquista tampoco suministró protección de ninguna clase a los guardias civiles que participaron en la limpieza. El personal estadounidense sí llevaba protección. Aproximadamente el 29% de la población de Palomares presentaba trazas de plutonio radiactivo en su organismo. En la actualidad hay zonas cercadas con vallas metálicas. Se consideran contaminadas y están vigiladas por el CIEMAT. Palomares es el accidente: broken arrow (pérdida total de armas nucleares), más grave de la historia. Al menos, que se conozca.

Fotos:

El Mundo

ABC

El País

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