Discos metálicos que no emiten sonido. Grandes naves nodrizas de las que surgen pequeñas bolas de luz. Fotos y videos espectaculares donde estas aeronaves de otros mundos sobrevuelan la casa blanca. Contactados por los tripulantes de estos ingenios y, por supuesto, seres grises que introducen sondas. Bienvenidos a la realidad de los Ovnis.

Es tan solo un ejemplo de la gran ristra de opciones que da de sí este fenómeno. Sinceramente, como artículo de opinión que estoy escribiendo, no puedo creer en que seres extraterrestres que nos visitan no dejen una huella permanente, de calado, en nuestra sociedad global. Los defensores de los ovnis abogan con mucha insistencia con la teoría de los "Antiguos Astronautas" desarrollada comercialmente con maestría por History Channel. Esta teoría intenta demostrar, tergiversando arte y supuestos Ooparts (acrónimo de out of place artifact o artefacto fuera de lugar o de tiempo) de civilizaciones antiguas donde, sin ayuda de esta intervención extraterrestre, no hubiéramos llegado a ser lo que somos hoy en día. Suelen usar como ejemplo la elevada maestría de los egipcios o las civilizaciones mesoamericanas desarrollando sus pirámides. No dejan opción a que estas civilizaciones pudieran desarrollar el oficio arquitectónico por sus propios medios, que es seguramente lo que realmente ocurrió. Tendemos a pensar que cualquier pasado siempre es inferior a nivel intelectual al nuestro y solemos basar esa creencia por la tecnología que nos acompaña. Pero la tecnología es lo que nos hecho llegar hasta este momento y eso significa que en épocas pretéritas tenían sus avances tecnológicos porque, evidentemente, no puedes inventar la rueda y al día siguiente el router que usas ahora mismo para conectarte a internet. Hay una evolución constante y lógica. Como también es lógico que haya habido retrocesos en la evolución (épocas oscuras) e información sobre estas civilizaciones que se pierden.

"Es lógico que haya habido retrocesos en la evolución (épocas oscuras) e información sobre estas civilizaciones que se pierden. No son naves interestelares quienes nos hacen evolucionar"

Es interesante ahondar un poco en la evolución del fenómeno ovni. Parece tener el pistoletazo de salida con el incidente Roswell, donde supuestamente se estrelló un platillo volante el 2 de Julio de 1947 cerca de una base aérea norteamericana. A partir de este momento, con pruebas nucleares a porrón de fondo, se suceden miles de avistamientos, abducciones y contactos con seres de las estrellas. Pero ¿es realmente el primer escenario del teatro ovni este acontecimiento? Si profundizamos en obras más académicas, menos comerciales y sobre todo menos especulativas, podemos encontrar que a finales del siglo XIX y a principios del XX los avistamientos de zepelines o airships eran habituales. En este caso descendían a veces por cuerdas, a veces por escalerillas mecánicas. Los ingenios voladores parecían surgir de una mente dedicada al desarrollo de maquinaria steampunk y estaban tripulados por pequeños italianos que invitaban a los atónitos espectadores a tortitas insípidas o demandaban al contactado un vaso de agua y tuercas para reparar su "nave". Con el incidente Roswell el fenómeno cambia de modus operandi y transforma los zepelines, última moda en el periodo que comentaba hace unas líneas, a platillos volantes porque en ese momento la ingeniería aeronáutica está en un proceso de desarrollo de prototipos aerodinámicos espectaculares. Podemos ver que los ovnis parecen adaptarse al nivel cultural/tecnológico del sitio donde aparecen. Muchos de los abducidos de los años 70 contaban como podían los seres controlar el apagado y encendido de un coche pulsando un botón en el teclado holográfico desde el cual enviaban órdenes a una gran pantalla de tubo catódico colgada en la pared de la nave. Demasiada chapa y tornillo. Si son seres que pueden viajar millones de años luz ¿Que hacen usando pantallas de culo gordo? Incluso en libros religiosos hay pasajes que se pueden usar para interpretar un contacto de este tipo. ¿Recordáis al Elías de la biblia? Acaba "marchándose" en un carro de fuego. ¿Primera abducción documentada de la historia? Eso sostienen los defensores de la teoría de los antiguos astronautas. No obstante, yo me inclino más por lo que he comentado ya en este párrafo: la adaptación del fenómeno a la cultura imperante o a la mente del contactado.

"La verdad está ahí fuera o al menos difiere de la creencia de las naves interestelares"

Los ovnis no son lo que parece. Es indudable del movimiento que hay en los cielos y no se puede negar que existen. Pero dudo mucho que sean seres venidos de planetas lejanos. Me inclino a pensar como sostienen Jacques Valleé, José Antonio Caravaca o John A. Keel que es un fenómeno que habita con nosotros desde el principio. ¿Qué es? Aquí entramos en el campo especulativo. Quizás sean seres que están en otro plano dimensional con los que nos es imposible interactuar. Quizás somos nosotros mismos los generadores de estos sucesos forteanos.

Para cerrar voy a recomendaros la lectura de tres obras que seguramente ayuden a clarificar alguna duda que pudierais tener sobre el tema. La biblia básica es El libro de los condenados de Charles Fort. El siguiente en la lista sería Operación Caballo de Troya donde el periodista John A. Keel hace una labor encomiable de recogida de datos y de enfrentamiento al fenómeno desde una perspectiva donde el humor es caballo conductor para aliviar la tensión que genera el tema. Y por último acabamos con Emisarios del engaño del gran Jacques Valleé, astrofísico, gurú de la informática y persona en la que se basó Steven Spielberg para su personaje del científico interpretado por Truffaut para la genial Encuentros en la tercera fase. Esta entrada ha sido solo una excusa para recomendaros estos tres libros durante el confinamiento del temible coronavirus.

Recordad que es solo mi opinión y que la verdad está ahí fuera. Saludos, bourbon y tinta.

Los Ovnis no son naves interestelares

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