La orina. Su importancia para los alquimistas griegos

LA ORINA. Su importancia para los ALQUIMISTAS GRIEGOS. Desde la más remota Antigüedad, los productos más extraños del reino vegetal, animal o mineral entraron a formar parte de la vida y de los ritos del ser humano. Uno de ellos es la orina.

Los alquimistas griegos se servían para su recetario tanto de la orina humana, como de la no humana. Así, se pueden encontrar, además de las recetas en las que está presente la orina humana, otras en las que aparece la orina de oveja, de camello, de yegua de cría y de asna.

En las recetas de los ALQUIMISTAS GRIEGOS la orina cumple las funciones de agente corrosivo de metales y de agente fijador de colorantes. Para transmutar los metales o para cambiar el color de las fibras textiles, los alquimistas necesitaban un fermento con la suficiente fuerza que permitiese efectuar esos cambios: uno de esos cambios era la orina.

La principal característica de las recetas en las que se emplea la orina humana es que ésta tiene que ser de un niño o joven virgen. La orina de un joven virgen era empleada también por los antiguos en muchas recetas de o fórmulas para la farmacopea, la botánica o la medicina.

Por otro lado, en las recetas en las que se emplea orina no humana se puede apreciar que los animales de los que se utiliza la orina son rumiantes y herbívoros, perfectamente conocidos por los antiguos: conocían lo que comían, es decir, su dieta alimenticia y conocían su estado de salud.

En el caso de las recetas que utilizan orina no humana, se puede ver que las que emplean la orina de oveja y de camello se refieren al teñido de telas; la de yegua de cría, a la plata y la de asna a las piedras preciosas.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: