Los orígenes de la cerveza son difíciles de afirmar ciertamente pues las diferentes fuentes de información no se ponen de acuerdo en su verdadero origen.

Los arqueólogos han determinado que ya se conocía hace 6.000 años. Como muchos otros descubrimientos, la primera cerveza se fabricó de forma fortuita. En Sumeria, cuando intentaban hacer pan se dividió en una mezcla con una parte líquida y otra sólida. A partir de la parte líquida de esta mezcla, que descubrieron que tenía un sabor agradable, se comenzó a elaborar las primeras cervezas a las que llamaron siraku.

Gravado de la cerveza en Egipto

Pero otras fuentes indican que la cerveza tiene como origen la necesidad de guardar el grano de los primeros agricultores, los cuales se dieron cuenta de la combinación de diferentes tipos de cereales molidos, colocados en recipientes y expuestos a una temperatura ambiente, producía una bebida alcohólica. Para mejorar el gusto del producto resultante de los granos fermentados sólo había que añadir agua.

Grabado de Monje bebiendo cerveza, orígenes

Más tarde, los egipcios difundieron esta bebida. En Egipto fue considerada como una bebida de dioses, y se decía que la cerveza fue uno de los presentes con que la diosa Isis quiso ayudar a la humanidad. Los egipcios introdujeron nuevos ingredientes para mejorar el color y el aroma; de manera que descubrieron primero la malta, y después añadieron azafrán y miel.

Jarra de Cerveza Egípcia, orígenes

También en Roma, el nombre latín reflejaba la relación de la cerveza con los dioses: en honor a su diosa de la agricultura, Ceres, la cerveza recibió el nombre de cerevisia, del cual proviene la palabra que designa en español a esta bebida.

Ahora bien, el pueblo romano no tenía muy buena consideración por la gente que bebía cerveza, ya que era la bebida de los más pobres, que no se podían permitir el vino. Por el contrario, entre los pueblos del norte de Europa la cerveza tenía un gran prestigio y servía para celebrar las fiestas familiares, religiosas y, sobretodo, las victorias sobre los enemigos.

Fraile haciendo cerveza, fabricación, orígenes, historia

Por otra parte, ya en la antigüedad se podían diferenciar dos tipos de cervezas según su color: la clara y la oscura, dependiendo del cereal utilizado. La primera tenía un sabor flojo y dulce, mientras que la otra tenía una textura y un sabor más fuerte. Pero aquellas cervezas distaban mucho de las actuales: en las cervezas antiguas el sabor era más dulce, eran más espesas y nutritivas, no hacían espuma y tenían impurezas, por eso se bebían con una caña especialmente diseñada con un filtro. A lo largo de los tiempos, para mejorar el gusto y lo que se denominaba cuerpo de la cerveza, a la composición inicial se fueron añadiendo diferentes plantas aromáticas y otros ingredientes. En el siglo XIII se introdujo lo que más ha contribuido a su sabor actual: el lúpulo, una planta que, aparte del sabor y el aroma que da a la bebida, aporta propiedades antisépticas y estabilidad.

Jarras de Cerveza. Historia y Orígenes de la Cerveza. Zumo de Cevada - Malta.

Los restos arqueológicos más antiguos encontrados en Europa se encuentran en el valle de Ambona en el término municipal de Miño de Medinaceli (Soria, España) de alrededor del 2.400 a.C.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: