fotografia

A Julio César se le ocurrió crear un calendario que corrigiera la diferencia de unas 6 horas que existen entre la duración real del año de 365 días y el calendario solar. La tierra tarda en dar la vuelta alrededor del sol 365 días, 5 horas y 56 minutos y con la ayuda de un astrónomo llamado Sosígenes acordaron añadir un día cada 4 años en febrero. Esta nueva norma del calendario no fue exactamente correcta ya que al añadir este día resutó ser 11 minutos y 14 segundos más largo que el año solar y dió como resultado que con el paso de los siglos el comienzo de la primavera se fuera desplazando.

fotografia

Fue el Papa Gregorio XIII quien también asesorado por astrónomos decidió reformar la reforma hecha por Julio César y ajustar más el tiempo del calendario. Se eliminaron 3 años bisiestos cada 400 años en el nuevo calendario gregoriano (que se encuentra actualmente vigente) y se acordó que solamente serían bisiestos los años divisibles por 4, a excepción de los últimos de cada siglo, lo cuales solo tendrían este derecho cuando fuesen divisibles entre 400. De este modo no fueron bisiestos 1700 y 1900 y si lo fueron 1600 y 2000.

fotografia

En la actualidad aún existe una pequeña diferencia de 26 segundos en el tiempo que emplea la tierra en dar la vuelta completa al sol y tal vez agún día a alguien se le ocurra corregirlo pero necesitará un buen experto en matemáticas. Este año 2016 es bisiesto y los que nacieron el 29 de febrero pueden celebrar su cumpleaños correctamente ya que los demás años lo tienen que celebrar antes o después de la fecha en que nacieron. 

Hay quien asegura que los años bisiestos son años prósperos y de buena suerte, esperemos que tengan razón pues ya nos lo merecemos tras años de una crisis nefasta. No obstante, tampoco falta quien atribuye al año bisiesto que empieza como objetivo de las muchas profesías apocalípticas de Nostradamus, pero a esto es mejor no hacerle caso.

fotografia

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: