La oración significante (Efesios 8:18)

LA ORACION SIGNIFICANTE (Efesios 8:18)

Existe una gran ayuda práctica aquí si seguimos con todo cuidado el orden diseñado en las Escrituras. Creo que la mayoría de los cristianos confesaríamos que no nos sentimos satisfechos con nuestra vida de oración.

Hay una poderosa relación entre ponerse toda la armadura de Dios y orar. Estas dos cosas deben de ir juntas; de hecho la una se produce como resultado de la otra. No basta con ponerse la armadura de Dios; es preciso que además oremos.

El apóstol no invierte esto, diciendo: “Primero ore usted y a continuación póngase la armadura de Dios”. Eso es lo que intentamos hacer nosotros, y es por eso que nuestra vida de oración es tan débil, tan impotente.

La oración sigue al ponerse la armadura de Dios. Es el resultado natural y normal. No estoy sugiriendo que no haya lugar para la disciplina cristiana; claro que lo hay, por supuesto que existe esta necesidad, pero el lugar en el que debiera de estar la disciplina no es en orar primero, sino en “ponernos la armadura de Dios”.

Si examinamos todo el contenido de las enseñanzas de la Biblia sobre este importante tema de la oración, descubriremos que bajo toda la presentación bíblica se encuentra la idea de que la oración es tener una conversación con Dios. Lo que el apóstol está diciendo es: “Después de que se haya puesto usted la armadura de Dios, entonces háblele a Dios, describa la relación con la vida que le rodea y pídale a Él lo que necesite”.

Padre perdóname por la manera en que he visto la oración como si fuese algo insignificante y opcional. Ayúdame a tomarla en serio y a darme cuenta que has hecho de ella mi punto de contacto contigo. Enséñame a orar. Amén.

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