Oferta estrella en el centro! Así rezaba un anuncio que encontré a mi paso tan pronto aterrice en el Aeropuerto Internacional Henri Coanda. Leí el volante escrito en ingles que me invitaba al Ramada Magestic Bucharest Hotel, ubicado en Calea Victoriei 38-40, sector 1, 010082 Bucarest, Rumanía. Estancia de dos noches en una habitación por un precio de 126 euros.

Enseguida me puse en marcha y en un taxi llegue a una calle realmente elegante y seguramente de las mas antiguas de la ciudad. Me presente en la recepción  y solicite una habitación individual y enseguida me sugirieron, en un ingles muy correcto y claro, que tomara una doble por el mismo precio, cosa que acepté inmediatamente.

Mientras rellenaba los datos indispensables, me informaron que el hotel contaba con servicios muy completos entre los que se incluían: sauna, gimnasio, masajes, bañera de hidromasaje y piscina interior. También me invitaron al restaurante donde, como huésped, tendría un descuento del 10%. Termine mi inscripción y, cuando fui a tomar mi equipaje, ya tenia un botones a mi lado dispuesto a conducirme hasta la habitación.

Enseguida que cerré la puerta, me dispuse a acomodar mis pertenencias en un armario de buen tamaño que tenia habilitado la pieza; lo hice muy rápido pues estaba necesitado de un buen masaje y sauna después del viaje.

Luego de comer, decidí dar un paseo por la ciudad. Me encontré muy pronto en el centro de Bucarest, lleno de tiendas, bares y restaurantes. En algunos establecimientos salia caro tomar algo, pues al ser una zona turística, los precios son muy elevados. Pero me deje llevar por la curiosidad y seguí adelante hasta llegar al barrio Lipscani y allí me senté en la bonita terraza de un bar, me tome una cerveza y pedí una ración  de Mititei (salchichas pequeñas, sin funda y aromatizadas). Fue una delicia.

Al día siguiente, temprano en la mañana, hice un par de gestiones de negocios y regrese al hotel. Me puse el bañador y me zambullí en la piscina cubierta, nade un buen rato y luego almorcé divinamente en el restaurante.

Después de una buena siesta, me levante fresco y dispuesto a trabajar en mis proyectos. Saque el ordenador portátil y puse manos a la obra, dejando siempre un poco de tiempo para plasmar mi experiencia luego de aceptar una oferta estrella en el centro de Budapest.

 

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: