Nuestras manos prodigiosas

Bendicen, curan, protegen, sujetan...  Y son la envidia de la lengua

     LAS MANOS, pueden "aplicarse a cualquier cosa que la razón sea capaz de imaginar o desear".

     La mano humana supera a to­das las maravillas de la tecnología moderna. Comparada con la aleta y el ala, es infinitamente más utilizable que cualquiera de ellas. Los primeros seres humanos que fueron dotados de pul­gares oponibles tuvieron manos que podían construir armas para cazar y, después arados..., la escritura manual. Cuando la in­teligencia humana se puso a la par de esas manos hábiles, el género entero inició el ascenso histórico que lo llevaría hasta la conquista del espacio.

     "Contemplad las manos", señaló Montaigne, el gran filósofo y moralista francés, hace más de 400 años: "¡cómo prometen, invocan, ruegan, amenazan, oran, suplican, rehúsan, llaman, interrogan, admiran, confiesan, adulan, instruyen, ordenan, ridiculizan, ¡y qué sé yo! Además, hacen todo esto con una variación y multiplicaciones de la variación que son envidia de la lengua!"

      La gente no sólo puntualiza y adorna el habla con movimientos de las manos, sino que, en una cri­sis, posiblemente las utilice en lugar de las palabras. Las manos hablan un idioma universal. Existen lenguajes de señas para la comunicación con personas sordas, o que no entiendan algún idioma. Las personas invidentes pueden utilizar sus manos como instrumentos de lectura mediante la escritura en Braille.

     Debido a la versatilidad del movimiento de la mano, ésta puede ser usada para pintar hermosos cuadros, para esculpir grandiosos monumentos, para interpretar instrumentos musicales o manejar instrumentos de microcirugía.

     Las manos tienen cuatro superficies: dorsal, palmar, radial (lado del pulgar) y cubital (hado del meñique). El dorso no reviste particular Interés, pero la palma es sorprendente. No existen dos manos iguales, ni siquiera las de una misma persona. Las lí­neas de la palma y las espirales de la yema de los dedos son tan dis­tintivas, que durante siglos se han empleado con propósitos de iden­tificación personal.

     Aristóteles creía que las líneas de la palma predecían la longevidad. Ya en el año 3000 a. de C. los mís­ticos chinos leían la palma de la mano como un mapa de carreteras, desde entonces, los partidarios de este tipo de adivinación han estu­diado la "línea, del destino", que apunta al largo dedo medio o cor­dial, y la "línea de la vida" o plie­gue, que circunda la base del pulgar, logrando diversos, grados de precisión profética.

     La punta de los dedos contiene algunas de las zonas con más terminaciones nerviosas del cuerpo humano; son la principal fuente de información táctil sobre el entorno. Como la palma de la mano es vi­tal para la supervivencia, está do­tada, de abundantes nervios espe­cializados, los cuales envían señales de dolor agudo al cerebro cada vez que la seguridad de la superficie se ve amenazada por el fuego o por objetos punzo cortantes.

     Las anomalías congénitas de las manos son, por suerte, raras. De vez en cuando, un bebe cuyo desarrollo embrionario fue alterado presenta un número anormal de dedos, o de­dos y pulgares que tienen un tamaño extraño. A los cirujanos les en­canta practicar la reconstrucción de la mano, sobre todo ahora con el progreso de la ciencia y la tecnología, les per­mite crear técnicas como las de reimplantación y reconstrucción de dedos.

     Los cinco dedos tienen nombres específicos:

  • Índice
  • Medio, también conocido como "cordial", "dedo corazón" o "mayor".
  • Anular
  • Meñique, también conocido como "dedo pequeño".
  • Pulgar, también conocido como "dedo gordo", que ejecuta el 40 por ciento del trabajo manual, merece más aprecio que el que se le otorga. Sin el pulgar, la mano no podría sujetar bien las co­sas, y es precisamente la habilidad para sostener objetos diminutos lo que ha dado al mundo sus micro cirujanos y artistas.

nuestras manos prodigiosas

     Las manos cumplen una función en las religiones, los clérigos bendicen con ellas. También desempeñan un papel importante en las curaciones. Las manos RECONFORTAN a los enfermos y parecen atenuar el dolor. Muchas personas dan testimonio de haber sido sanadas por la oración a Dios con imposición de manos. En todo el mundo, la gente coloca inmediatamente las manos sobre cualquier herida que sufre.

     Utiliza siempre tus manos para dar un buen saludo (apretón de manos); extiende tus manos para levantar al caído, para dar al necesitado; para llamar, admirar, instruir, proteger, curar, bendecir, orar, abrazar, acariciar...

     ¡NUESTRAS MANOS SEGUIRAN SIENDO UN PRODIGIO!

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