Mara era una anciana humilde que había quedado viuda hace varios años. Ella vivía de vender plumeros, escobas y más objetos de limpieza que ella misma fabricaba con sus manos.
Desde que su esposo murió, a Mara le quitaron su hogar y ella tuvo que hacer su propia choza con trozos de cartón y paja para poder sobrevivir ante el frío.
Una noche de luna llena, mientras Mara dormía, escuchó unos ruidos afuera de su hacienda. Rápidamente fue a ver que ocurría y encontró una cuneta. Estaba cubierta con una suave manta blanca y adentro se encontraba un pequeño bebé.
Mara lo tomó entre sus brazos y observó un pequeño pañuelo celeste que decía "Camilo".
Para que no sufriera de frío, Mara lo llevó a su choza y lo colocó sobre un par de diarios arrugados que había encontrado afuera con la intención de que pueda dormir y al otro día llevarlo a la policía.
Al día siguiente Mara llevó a Camilo a la policía, pero allí no le creyeron nada. Pensaron que Mara quería abandonarlo y no tenía donde.
Al regresar a su hogar, algo decepcionada, le dio algo de leche al pequeño bebé.
Así pasaron varios meses, casi un año. Camilo creció y Mara aún no sabía nada sobre sus verdaderos padres.
Mientras ordenaba su hacienda, Mara encontró nuevamente la cuneta donde había aparecido Camilo en la puerta de su casa.
Mara se puso a limpiarla, para guardarla como recuerdo. Levantó la tapa y se dio cuenta que había un montón de dinero y una carta que decía:
" Este dinero que dejo aquí, es para el que allá encontrado a Camilo y pueda mantenerlo."
Mara se puso a pensar en todo lo que podía hacer con esa cantidad de dinero que había dejado esa mujer, la madre del bebé, en la cuneta.
Pensó en poder comprarse una casa, alimentos, vestimentas, televisores, computadoras, y hasta pensó en mudarse a otro país, pero sin embargo, ella lo devolvió.
Al día siguiente, a primera hora de la mañana, ella llevó absolutamente todo el dinero a la policía y allí le agradecieron mucho. Al pasar como dos semanas, llamaron a Mara desde la policía y le dijeron que había salido "mejor cuidadano" de todo el país. Así le otorgaron  un hogar muy bello y muchos beneficios para ella y su hijo Camilo.
Después de una hora, Mara estaba re emocionada y llegó la policía a su hogar acompañada de una mujer bien vestida con zapatos importados y un fino tapado de piel oscura.
Mara le preguntó a la policía que pasaba y le contestaron que la mujer que estaba a su lado quería tener una charla con los tres.
Mara aceptó pero estaba muy intrigada. Así la mujer preguntó a la policía:
- ¿ Por qué esta mujer salió " mejor ciudadana" si yo también doné dinero a los necesitados?
Y la policía miro lentamente a las dos mujeres que tenía en frente y respondió:
- Por que vos tenías todo y diste un poco. En cambio Mara, no tenía nada y dio TODO.
FIN.

Emiliana 14 años. (lo escribi a los 12).

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