La HORA de ACOSTARSE en los niños muchas veces suele ser un dolor de Cabeza para los padres y para los mismo hijos. 

La mayoría de las veces, la hora de acostarse de los hijos se convierte en un motivo de discusión diaria, ya que los padres nos acostumbramos a repetir la orden "Acuestate" cientos de veces, lo que en el 100% nos da pésimos resultados.

El problema con esta forma de proceder es que nuestros hijos se acostumbran a oír nuestras órdenes, pero no a prestar atención a lo que les decimos, al ir nosotros los PADRES insistiendo día a día con lo mismo, nuestros hijos empiezan a pensar que su hora de acostarse es responsabilidad nuestra y por este motivo van a la cama, después de muchos gritos de sus padres, si sus padres no emiten esta orden muchas veces y a granes voces, simplemente no se van a la cama.

Acabar el día gritándole a nuestro hijo, no reponsabilizarlo por su hora de dormir y enfadandonos, es una forma muy cansada y pesima para la armonía nuestra, de nuestros hijos y del HOGAR.

La hora de acostarse de nuestros hijos es una necesidad de descanso de nuestro hijo mismo, una necesidad que el debe interpretar, los PADRES seremos simples facilitadores, le ayudamos a establacer una hora de acostarse, tomando en cuenta la hora en que el niño debe levantarse y cuanto debe descansar, establecemos junto con el niño una consecuencia si no va a acostarse a la hora acordada y le explicamos que el ya está grande y que en vez de nosotros decirle a que hora debe de ACOSTARSE, el nos informará día a día que ya va a ir a la cama.

Una consecuencia puede ser, que si el no se ha ido a acostar a la hora acordada, nosotros le llevaremos como a un bebe y lo pondremos en la cama sin hablarle, si se levanta actuaremos de la misma forma.

Muchas veces la HORA de acostarse de un niño puede convertirse de una lucha diaria a una agradable experiencia. 

 

 

 


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