Negociar de nuevo la hipoteca con el banco, para llegar a una solución que evite el riesgo de perder la vivienda, es una opción cada vez más utilizada en esta situación de crisis económica que padecemos.

Y es que dejar de pagar las cuotas de la hipoteca, en España, supone que, en poco tiempo, podemos sufrir un deshaucio, y quedarnos, además, con la deuda pendiente con el banco. Es la cara más cruel de la crisis económica para las familias, víctimas del desempleo y la precariedad laboral.

Esta grave situación, que cada vez amenaza a más familias, ha provocado numerosas quejas de asociaciones de afectados, que reclaman un cambio legal para evitar el deshaucio, o que, como mínimo, éste sirva para cancelar la deuda con la entidad bancaria.

Mientras tanto, los expertos aconsejan negociar de nuevo con el banco los términos de la hipoteca, es decir, tratar de renegociar las condiciones de la hipoteca cuando se empiezan a tener dificultades para hacer frente al pago de la cuota mensual.

A pesar de que los bancos han cerrado el grifo a la concesión de nuevas hipotecas, lo cierto es que se muestran abiertos a estas negociaciones, puesto que encuentran dificultades para dar salida al gran stock de viviendas de que disponen en la actualidad, procedentes de los deshaucios que se han venido produciendo en los últimos años por falta de pago de las cuotas del préstamo hipotecario, que crecen sin parar.

Por ello, antes de que sea demasiado tarde, podemos intentar negociar con nuestro banco, y cambiar algunas condiciones de la hipoteca, bien solicitando un aplazamiento de cuotas, un período de carencia temporal, o bien renegociando las condiciones a través de una novación. Esta operación permite modificar algunas condiciones del préstamo hipotecario, como reducir las cuotas mensuales, pagando menos importe cada mes, pero durante más tiempo. Asimismo, se pueden modificar los tipos de interés, y ampliar el importe de la hipoteca. Esta operación, a diferencia de la subrogación, genera unos gastos mínimos y no suele incluir comisiones bancarias.

Otra de las opciones consiste en que el banco pasa a ser propietario de la vivienda hipotecada a cambio de un alquiler mensual, conservando el cliente la opción de compra.

Lo cierto es que los bancos, ante la grave situación actual, están cada vez más abiertos a negociar con sus clientes mejores condiciones para evitar situaciones de deshaucio que perjudican a ambas partes.

Es importante, pues, estar informados de todas las alternativas y recursos antes de arriesgarnos a perder la vivienda, que, para muchas familias, supone la mayor inversión de su vida. También conviene asesorarse bien antes de acudir a la financiación de empresas de capital privado, asegurarse de su legalidad, y leer bien las condiones, incluso la "letra pequeña", antes de cerrar una operación. Actualmente existen empresas especializadas en la renegociación de hipotecas con el banco, que, aparte de ofrecer asesoramiento y orientación, actúan de intermediarios entre el banco y el cliente para intentar encontrar la mejor solución a cada caso particular.

Otra solución para evitar tener que llegar a situaciones límite y conseguir hacer frente al pago de la hipoteca mensual, cuando la situación todavía no reviste gravedad, consiste en obtener ingresos adicionales cada mes, mediante el alquiler de una o varias habitaciones con derecho a cocina y a otros servicios en nuestra propia vivienda, opción cada día más en auge, o compartir piso, otro recurso muy utilizado cuando no se puede hacer frente a una cuota de hipoteca o alquiler mensual de forma individual, opciones que, en ambos casos, implican un cambio importante y un esfuerzo de convivencia, pero que nos ayudan a obtener esos ingresos adicionales para asegurar el pago de la hipoteca o del alquiler cada mes.

Se trata de evitar lllegar a una situación de gravedad difícil de solucionar, tomando las medidas con tiempo suficiente para evitarla. 

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