¿Chicago candidato al anillo de la NBA?

En la NBA, cuando en verano Pau Gasol anunció que fichaba por los Chicago Bulls los aficionados al baloncesto simpatizantes de los de la Ciudad del Viento se frotaron las manos al instante, sabiendo que se les presentaba una oportunidad única de volver a ganar el anillo de campeones tras el último de Jordan. Pero ahora nos encontramos casi a mitad de temporada y todos se pregunan ¿qué está pasando? ¿Chicago sigue siendo candidato a ganar la NBA?

Bueno, pues unas cuantas cosas que no se están haciendo bien. Lo más importante para ganar el anillo de la NBA, que es tener banquillo, se cumple. Tanto el quinteto como la segunda unidad que presenta el equipo de Illinois son competentes. Quizá haya que dirigir la vista al banquillo, pero al lugar donde se sienta el entrenador Tom Thibodeau. Es un especialista defensivo y, como tal, el equipo practicó una de las mejores defensas de la liga durante la última temporada. Este año, sin embargo, algo está pasando. Es cierto que hay algunas caras nuevas, pero el núcleo duro que ha llevado a los Chicago Bulls a sobrevivir más que decentemente en la NBA estando Derrick Rose lesionado sigue ahí, sin apenas cambios. Y esta vez, además, cuenta por fin con el elemento diferenciador, ese que te puede llevar a ganar un anillo en lugar de quedarte a las puertas; sí, Rose ha vuelto.

Problemas que harán que los Bulls no ganen la NBA

Por fuera, Rose, Butler y Dunleavy. Por dentro están Pau Gasol y Noah. La segunda unidad viene con Brooks, Hinrich, McDermott, Mirotic y Gibson, aunque los puestos exteriores varían en función de los gustos del entrenador, así como de las lesiones. El problema defensivo es general; ya nadie defiende como el año pasado. La NBA la ganan las defensas, y así es imposible. A Pau Gasol se le fichó como referente ofensivo, y no está pasando de ahí. No defiende bien, aunque poco se le puede pedir a un jugador de 34 años que juega más de 30 minutos cuatro noches por semana -calendiario NBA, es lo que tiene-. Además de la defensa, otro problema son las lesiones. Como si no hubieran tenido suficiente los Bulls con la lesión infinita de Rose durante los últimos dos o tres años, cogen y esta temporada se van lesionando, aunque de poca duración, otros -incluido el propio Rose, aunque esta vez sin gravedad-, dificultando la química necesaria para jugar como un verdadero equipo de baloncesto NBA. El tercer problema, desde mi punto de vista, es el más grave. Me refiero a la cantidad de minutos que juegan los titulares. Digo que es el problema más grande porque la defensa se puede ajustar; puede mejorar partido a partido, entrenamiento tras entrenamiento. Pero la fatiga no desaparece. Estamos en enero y los playoffs NBA empiezan en abril. Tom Thibodeau es el peor gestor de minutos de la NBA y eso se nota. Se notó el año pasado, cuando Washington barrió a Chicago 4-1, y si no cambian mucho las cosas se va a notar esta temporada. Butler es el jugador que más minutos juega entre todos y cada uno de los jugadores de la NBA. Así es imposible. Los Chicago Bulls, sorprendentemente, no ganan holgados ningún partido. Tienen que sudar sangre para ganar hasta a los equipos más débiles, lo que conlleva un mayor desgaste de los mejores jugadores de la plantilla. Thibodeau no lo ve, o no quiere verlo, y los quema. 40 minutos cada noche para Butler, que es el mejor defensor del equipo -y probablemente de los mejores de la NBA- junto a Noah. Alrededor de 35 para Gasol, que tiene 34 primaveras. Los demás rotan mejor, menos los rookies. Ahí llegamos al cuarto problema. Thibs no confía en ellos, por lo que es imposible que crezcan. En la NBA te tienes que curtir a base de minutos, pero no juegan nada. Sólo se deja ver Mirotic cuando algún alto está lesionado. McDermott está actualmente fuera por lesión, pero antes de esto tampoco jugaba nada. Es un tirador puro; en el equipo sólo tiran bien él y Dunleavy, aunque tampoco es para lanzar cohetes. Sin tiradores Chicago Bulls depende demasiado de los interiores, y si estos no están muy bien no hay nada que hacer. En la NBA hay que tener alternativas.

Los anillos NBA no serán rojos

En fin, que la  NBA parece que tardará, como mínimo, un año más en teñirse del rojo de las camisetas de Chicago, a no ser que al entrenador se le ilumine la bombilla y decida administrar bien la presencia de Butler y Gasol en el campo. Y por supuesto, que decida arengar a los suyos a defender como sólo ellos saben.

Chicago Bulls, perteneciente a la Conferencia Este de la NBA.

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