La Navidad se acerca y se aceleran los ajetreos de arreglos, adornos, saludos así como los recuerdos. El Señor Nochahua al igual que todos los que transitan por la sexta década experimentó muchas Navidades. Recordaba las de la niñez, en las que siendo niño esperaba el juguete debajo de la almohada, al despertar del 25 de diciembre. Le había antecedido el chocolate y el pan dulce, porque panetón, pavo, o algo por el estilo, no fueron de su casa ni de esa época para la mayoría de la vecindad. Eran Navidades silenciosas pero también movidas por la preparación en el mismo día 24 de Diciembre, del siempre presente Nacimiento circundado por un gran Cerro ( confeccionado con papel grueso pintado y adornado con escarcha, que era depositario de un conjunto de adornos navideños, entre los que se recuerdan plantas, animales, escenas diversas, los recipientes on trigo crecido a lo largo del mes de Diciembre, etc.). Con los años cambian los tiempos, la celebración de las navidades cambian con la juventud siempre y cuando la acompañen la familia , el trabajo, los amigos. De repente una canasta pequeña de navidad, de repente un panetón, unos tragos que acompañan la celebración. Cuando se sienta cabeza, como decimos por Perú, formar un hogar propio, modifica las costumbres. El cerro inmenso de la niñez y la familia de papá , mamá y hermanos, cambia muy claramente. Es un nacimiento acompañado de pocos adornos el que está presente, con el pavo, tragos, música, saludos y demás quehaceres navideños. Hoy en día por las calles se aprecian gente con un panetón, otros con una pequeña canasta navideña, otros con regalos al por mayor. La situación varía de tiempo en tiempo, y de persona a persona, de familia a familia, etc. Por eso escribimos sobre Navidades y no sólo sobre la Navidad que se acerca. Es una la del año 2010, pero la realidad es que se trata de varias Navidades. No son cuentos del Señor Nochahua, son experiencias , son realidades.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: