Las contusiones y los golpes provocan moratones y no siempre es adecuado cualquier remedio. Tampoco existe ninguna fórmula para adelantar su desaparición, pero podemos conseguir una fácil recuperación y un aspecto menos agresivo. No es lógico pensar en que todos los hematomas funcionan de la misma manera y su carácter reversible viene dado por las características, forma y fisonomía de la persona.

En el momento en que aparece el moratón debemos seguir una serie de indicaciones para contrarrestar el efecto que puede desembocar en más dolor e incomodidad. Si ocurre en las extremidades evitaremos que la sangre llegue al lugar del golpe elevándolas permitiendo un riego sanguíneo menos denso en la zona del hematoma. Este proceso conviene hacerlo en el momento del impacto.

Los días sucesivos serán muy importantes y un buen remedio consiste en colocar una bolsa de hielo envuelta en algún tipo de trozo de tela –para evitar una quemadura- durante lapsos de 15 minutos. Esto contribuye a la zona inflamada mejore y acorta la duración del hematoma.

El ejercicio físico favorece la irrigación hacia la zona afectada, por lo que se recomienda no llevar a cabo esfuerzos prolongados. Algunos días después es bueno favorecer el torrente con agua tibia y optimizar así el proceso de recuperación.

Cuando su estado mejore se pueden masajear los extremos para que drene más rápidamente y pueda mejorar su estado de una manera más eficaz. El sol es fuente de salud y gracias a ello sus rayos están dotados de un componente beneficioso ya que mitigan el efecto coloreado del hematoma reduciendo su densidad. Por ello es recomendable que la vitamina D nutra la piel del moratón durante unos 15 minutos diarios.

Algunas frutas que se intuyen adecuadas, como la piña o el arándano, no tienen la garantía científica suficiente como para demostrar que su ingesta favorece en la recuperación.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: