MOBBING: cara a cara con el acoso psicológico laboral.

Psicólogo del trabajo

Prof. Iñaki Piñuel.

Corría el año 2007 cuando por primera vez escuché en una entrevista de televisión a Iñaki Piñuel, psicólogo del trabajo y profesor titular de organización y dirección de Empresas de la Universidad de Alcalá en Madrid. Inmediatamente mis oídos se quedaron imantados a sus palabras como el hierro queda atrapado por un potente imán. ¡Dios mío!..exclamé. Aquel hombre decía las mismas cosas que yo llevaba años diciendo y en el mismo lenguaje aunque naturalmente  él lo describa mucho mejor que yo y de manera más absolutamente precisa. 

Iñaki recibe un premio

Distinciones y premios reconocen su excelencia.

¡Me emocioné! Ya sabía yo que no estaba loco y que mi causa era totalmente justa y sensata. Hasta ese entonces muchos se sorprendían de mi comportamiento en las empresas a pesar de ser ejemplar en mi profesión y de la eficacia demostrada tanto a la hora de hacer mis tareas como en el trato educado hacia las personas. ¡Siempre dí la cara a los abusos y me enfrenté sin vacilaciones a las tentativas de maltrato psicólogico laboral!

Plantaba cara al que hiciera falta por elevado que fuese su status. ¿Me perjudicó? Puede que haya sufrido un perjuicio momentáneo pero no permanente pues quedarse de brazos cruzados te enjaula en el mobbing. De algunos sitios me tuve que ir ante la tóxicidad de las personas porque hay sitios que no se merecen que trabajemos para ellos.

frente a frente

Durante años fuí jefe de equipo y la gente con la que trabajé disfrutamos mucho. Diariamente querían venir a trabajar porque era un placer hacerlo. El trabajo es un placer no la cámara de las torturas. Nos reíamos mucho y ninguno era menospreciado porque todos teníamos nuestro lugar nuestro sitio todos eran valiosos y tratados como quiero que me traten a mí. ¡La gente me importa nunca la desprecio! Y que alguien no sea un fenómeno para algo en concreto no quiere decir que no valga para nada. Todos si lo sabemos ver son de gran utilidad. ¡Todos! Como los diferentes miembros de nuestro cuerpo. 

Con gran emoción le dije a mi mujer: "Araceli, en estos libros está recopilado todo de lo que te hablaba. Incluso muchas de sus expresiones ya las usaba para describir ciertas situaciones y rasgos de la personalidad. Ahora está registrado todo científicamente y tiene nombre. Mobbing, se llama, mobbing, le dije". Desde entonces Iñaki es uno de mis héroes como lo es todo aquel que defiende el derecho y la justicia. Tal vez algún día pueda estrecharle la mano y conocerlo personalmente. España le debe mucho a este profesor.

Dar valor a la gente nos honra. La arrogancia es ignorancia que nos rebaja.

IÑAKI PIÑUEL fue un antes y un después en mi vida. Compré algunos de sus libros y los devoré como un león hambriento se come a su presa. Allí en cada una de esas páginas estaba mi pensamiento. ¡Qué paz experimenté! Qué retrato más fiel de la realidad en unos libros que la reflejaban cual espejo que devuelve la imagen. El MOBBING se da desde la arrogancia o desde la maldad más abyecta. El ego del maltratador no le hace darse cuenta de lo que hace como el gato de abajo que se cree león.

Soberbia

Alguien a dicho, con referencia al mobbing que el lugar de trabajo es el último campo de batalla en el que se puede matar a alguien sin correr ningún riesgo de ser llevado ante un tribunal. El mobbing es difícil de probar a pesar de las evidencias físicas y materiales que su paso por la vida de cualquier persona deja. Verdaderamente una experiencia terrible para quien la sufre aunque con el tiempo se le haga justicia. Una razón de dignidad nos une igualmente a todos los asalariados para no tomar con ligereza este asunto del acoso psicológico en el trabajo.

No podemos convertirnos en resíduos humanos ni llevar como un peso muerto de nuestra existencia el maltrato laboral. Tenemos que llenarnos de valor y hacer estériles e infructuosos cualquier intento de maltratarnos. 

Mobbing

Esclavitud laboral y acoso psicológico es el premio al trabajo.

Pero llega la hora en que este silencio anónimo será un grito de protesta cuya voz se extenderá como una marea por los países occidentales. La explotación en el trabajo está alcanzando límites insoportables a costa de la crisis. Millones de hombres y mujeres muy valiosos (porque eso es todo lo que es cualquier hombre o mujer) están siendo exprimidos, sádicamente perseguidos, linchados psicológicamente por jefes desaprensivos y sin escrúpulos morales, con la complicidad que el miedo provoca en los mismos compañeros que no se atreven a manifestar su apoyo públicamente para no ser ellos víctimas también del mobbing. Tenemos que poder pagar el precio que se nos exija por defender nuestras convicciones morales y el derecho y la justicia. De nada nos vale ser muertos vivientes. El zapato que nos pisa pisará más fuerte si nos callamos. El mubbing solo tiene una solución y no es meter la cabeza bajo tierra. Hay que mirarlo cara a cara con valor.

acosados

Callar si debemos hablar nos empequeñece y avergüenza.

Ahora ya sabe cualquiera que esté sufriendo acoso laboral donde buscar información de su problema. No he querido en este escrito tocar las heridas provocadas por el mobbing en quienes lo sufren. Vivir tanto tiempo amenazados deja sus secuelas y es muy doloroso para quienes han tenido tan terrible experiencia. Pero, ¡cobren ánimo! Pueden salir de ello mucho más fuertes de lo que lo eran. Más sabios y más prácticos para enfrentarse a los nuevos desafíos que todos vamos a tener que afrontar en estos años que se aproximan. Por favor, vuelvan a recuperar sus vidas. Les necesitamos. Salgan de debajo de la mesa y ayuden a otros si pueden a salir también del mobbing. No podemos acobardarnos y sin vacilaciones hemos de ser lo que tenemos todos la capacidad de ser.

bajo la mesa

Y, para finalizar, y en apoyo de todos lo que padecen el mobbing les dejo unos cuantos pensamientos provechosos que les harán reflexionar y les darán fuerza.

Decirles que un jornal no le da derecho a nadie a dejarse machacar y destruir. Muchos de los que han pasado por el mobbing se arrepienten de no haberse enfrentado antes al problema. No podemos dimitir interiormente. 

Todas las víctimas del mobbing son inocentes. Culpable el que lo hace y la organización que lo permite o lo facilita con premeditación y alevosía.

El mobbing es injustificable se mire por donde se mire.

El haber sufrido acoso laboral no lo incapacita a uno para el resto de su vida. Es más si saca lecciones provechosas lo transformará en un gran bien que pueden hacer de usted alguien mucho más acabado. Como el metal que es aleado por el fuego. Cuando tenemos soluciones ya no existen los problemas. Ninguna humillación nos humilla si nosotros no lo consentimos.

Y lo mejor que les puedo decir sobre el tema ya está dicho en los libros del profesor Iñaki Piñuel. Entren en internet y busquen su ayuda si la necesitan. Estar pasivos no les ayudará en nada ni a ustedes ni a sus familias. Todo su sufrimiento tiene un nombre: mobbing. Solo con saberlo empezarán su recuperación y volverán a ser ustedes mismos porque buscarán las armas que les permitirán enfrentarse al problema.

Les deseo una rápida salida del problema. Recuerde: Al mobbing hay que mirarlo cara a cara.

Iñaki Piñuel, profesor y psicólogo del trabajo. 


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