mitos de la medicina

Mitos que perduran en el tiempo

Es posible que en algún momento usted se haya sentido confundida, cuando un familiar cercano le aconseja un medicamento para su hijito enfermo, mientras que otro le aconseja uno diferente, para luego descubrir al llegar al consultorio del pediatra que ambos eran inadecuados.

La pediatría es tal vez la especialidad donde los mitos han persistido por más tiempo y los remedios menos adecuados. Los consejos de las abuelas gozan de singular consideración y de gran utilidad, y se han seguido aplicando a través del tiempo con buenos resultados, sin embargo otros no pasan de ser unos soberanos mitos, que más bien retrasan la cura o prolongan el tratamiento de una enfermedad o lesión.

Baste recordar las veces que su suegra o su mamá le recomiendan todavía que, el bebé hay que acostarlo siempre boca abajo, para que no se ahogue con un eructo, cuando está demostrado, que la muerte súbita de los lactantes disminuye de manera importante, cuando duermen boca arriba o de costado e incluso las posibilidades de que muera ahogado son mayores cuando está boca abajo. Otro mito común es el de curar la pañalitis con jabón azul.

Estas erupciones o prurito entre las piernas, son producto de la humedad y los irritantes producto de la orina que, pueden causar infecciones. Otro mito es; que cuando el niño rechinaba los dientes dormido, era; porque tenía parásitos, esto no es verdad, el movimiento de rechinar los dientes se debe en algunos casos, a una cuestión nerviosa.

Las famosas cuarentenas por estar afectados por la lechina. Hasta tiempos recientes era creencia popular que, cuando el niño se hallaba en la etapa de costra, era la más contagiosa, Hoy día se sabe que la lechina es contagiosa a los 3 o 4 días antes de brotar y 3 o4 días después de brotar.

medicina tradicional

Más mitos

Otro; es mentira que el niño se le estimula el hambre, cuando se le administra una cucharadita de vitaminas, las vitaminas son suplementos y en ninguna forma estimulan el hambre, ni suplen la mala alimentación. Es necesario evitar las golosinas, comer apurado, no presionar al niño y entender que las porciones de alimentos deben ser de acuerdo a su peso y talla.

Para que una persona tenga gripe, tiene necesariamente que estar en contacto con el virus de la misma, si la persona no está en contacto con este virus, aunque caiga un diluvio, no pescara ningún resfriado, Entonces, cuando hay lluvia y gripe, los virus proliferan en abundancia, por lo que es más fácil contraer la gripe, existiendo más posibilidades en esa etapa estacional, (lluvia).

Los cólicos; para tratarlos se recomienda que el niño expulse las toxinas y bacteria a través de las heces. En cuanto al uso del anís estrellado para tratar los cólicos, cada día se recomienda menos, porque no produce ninguna mejoría al respecto. Por el contrario, se han detectado casos de excitación cerebral que han llegado hasta las convulsiones.

Despertares fisiológicos

La gente piensa y cree que el niño despierta de noche estimulado por hambre. Pues, resulta que si está bien alimentado, no habría causa para despertarse por hambre, sino que el niño tiene cada cierto tiempo, unos despertares fisiológicos y por ello se despiertan cada tres horas.

En el primer año de existencia, la madre tiene que hacer un programa de bañarlos de noche, ponerles una luz atenuada o música clásica, para que duerma toda la noche.

Más; el chocolate no tiene nada que ver con el acné, el acné proviene de un proceso hormonal común en el adolescente, y el mismo hay que tratarlo tempranamente, incluso entre los 8 a 10 años y no especialmente en la adolescencia.

Los antibióticos no deben utilizarse cuando el niño tenga fiebre a menos que exista una infección bacteriana, Las fiebres generalmente son virales por lo que los antibióticos no juegan ningún papel de relevancia. Las fiebres no producen daño cerebral.

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