La pequeña ciudad de Magog situada en la región de Estrie comparte una leyenda muy parecida con la del lago Ness de Escocia. Las aguas del lago Memphremagog que tiene 102 ilómetros cuadrados y que hacen frontera con Estados Unidos se le atribuye ser el hogar de un extraño monstruo. Corría el año 1816 cuando el hijo del primer europeo que se afincó en Magog, Ralph Merry, anotó en su diario los testimonios de al menos ocho personas que afirmaban haber visto en el lago una criatura del tamaño de una vaca.   

fotogarfia

fotogarfia

Más tarde, la prensa de la época se hizo eco de personas que decían haber visto un animal de más de cuatro metros y piel arrugada que se acercaba a las orillas del lago durante la noche. La parte de territorio que hoy ocupa Quebec ha estado ocupado desde hace miles de años por grupos étnicos y los primeros franceses que se internaron en estos parajes recibieron la recomendación del pueblo amenaki de no bañarse nunca en el lago pues contenía serpientes gigantes.

fotogarfia

fotogarfia

Ellos mismos tenían el rito de que un joven para entrar en la edad adulta debian sumergirse en el lago unos minutos para demostrar su valor y hombría. A partir de los años 60 del pasado siglo se dieron varios supuestos avistamientos, el más fiable fue el de dos pescadores que aseguraron haber visto una bestia negra salir por la parte de más profundidad del lago. En 2003 se produjo el último supuesto avistamiento y desde entonces  nada se ha vuelto a saber del supuesto monstruo de este lago, no obstante, el temor a bañarse permanece... 

fotogarfia

fotogarfia

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: