freno para vivir

Miedo

 

Hundido está en el sentimiento

¡Ve! Viene el jinete por el sendero

Hundido está en el pensamiento

Singla veloz el camino entero.

 

Columpian los latidos del corazón

Hasta alcanzar la cima de la noria

Subiendo a lo más alto la tensión

Intenta recuperar la memoria.

 

Se nubla la mente, se queda ciego

Se hunde más en el desasosiego

Perdiendo ya por completo el rumbo.

 

Buscando el camino, frenético

Está, quiere conseguir el mérito

De hallar la respuesta en el mundo.

 

El miedo es un sentimiento que se origina en el cerebro y desencadena una serie de efectos secundarios, aumenta las amígdalas y nos nubla la mente. No nos deja ver con claridad y se dificulta la cualidad de pensar. Se nos van los tiempos, se nos sube la tensión, el miedo se apodera poco a poco del cuerpo completo dando lugar a la angustia. A veces, dificulta el descanso nocturno dejando al que siente miedo noches enteras sin dormir. Puede producir una sudoración excesiva, palpitaciones, y puede en ocasiones resultar difícil salir de esta situación sin ayuda de otras personas. Así como hay diferentes razones por las cuales llegamos a sentir miedo, también hay diferentes grados y enfoques. Independientemente del grado del miedo que sienta la persona, es algo que se puede combatir hasta erradicarlo. Debemos ponernos metas y luchar por ellas. Aunque un ligero grado de miedo es natural y hasta saludable.

Pero, ¿por qué sentimos miedo? Según la psicología profunda, el miedo corresponde a un conflicto básico inconsciente no resuelto.

Se distingue entre el miedo real, cuando existe una amenaza, y el miedo neurótico, basado en la ausencia de cualquier amenaza. Esta diferencia es estudiada en profundidad por el filósofo Sigmund Freud y expuesta en su teoría.

Se distingue entre cuatro enfoques del miedo:

Enfoque biológico: se basa en la supervivencia y la defensa. Reacción natural de quien siente el miedo.

Enfoque neurológico: este parte del cerebro y activa las amígdalas.

Enfoque psicológico: aquí la persona se encuentra en un estado afectivo y emocional. Este estado provoca la angustia. Se siente miedo sin razón aparente.

Enfoque social y cultural: el miedo forma parte del carácter de la persona o de la organización social.

En ciertas circunstancias es normal sentir miedo: ante un examen, ante un cambio en la vida, ante el futuro, ante una enfermedad… las razones pueden ser múltiples e inimaginables. No obstante, es un sentimiento desencadenado por algo. Por lo tanto, conviene analizarlo a fondo para averiguar por qué sentimos miedo y así podemos buscarle una solución. El miedo puede ser tratado a tiempo sin incurrir en mayores consecuencias.

El conocimiento y la experiencia son dos aspectos que ayudan a reducir este sentimiento en ocasiones incómodo.

A lo largo de la vida, este sentimiento puede llegar a ser un freno que impida que avancemos en nuestro desarrollo personal y en nuestro derecho a madurar. Actualmente se encuentran disponibles una serie de libros de autoayuda que nos hacen comprender cómo podemos superar nuestros miedos personales para mejorar nuestro desarrollo personal. El miedo es algo que se puede combatir.

Si no tuvieras miedo, ¿qué harías?

sentimiento

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