Es impresionante ver niños cada vez más jóvenes que se manejan a nivel de videojuegos con una pericia única, pareciera que conocieran los controles y movimientos de los juegos antes de ser comprados. Anteriormente, los videojuegos estaban reservados solo para adolescentes ávidos de retos mentales, agilidad o violencia. Era impensable imaginarse un niño de cuatro años jugando con juegos virtuales, ahora es un evento cotidiano. Es maravilloso ver el manejo de la tecnología que tienen nuestros hijos en el que ningún aparato los amedrenta, mientras que nosotros seguimos viendo nuevos equipos con cautela.

Hay padres que se niegan a comprarle videojuegos a sus hijos, hay padres que les dan hasta 5 consolas diferentes, cual es el equilibrio? El que no afecte la armonía familiar, ni afecte el rendimiento escolar o la salud del niño, porque créanlo o no los videos juegos, bien enfocados, pueden ser beneficiosos para ellos.

Porque les gustan los videos juegos? Por la misma razón que a nosotros nos gustaba disfrazarnos, pueden ser el personaje que quieran y crear sus propias historias. El lograr un nivel, aumenta su confianza, fortalecen su autoestima y son una excelente forma de canalizar comportamientos agresivos. Pueden estar enganchados literalmente todo el día en un juego sin cansarse por que se generan endorfinas de satisfacción cada vez que se desarrollan habilidades para generar un movimiento específico, o logran descifrar algún acertijo que los lleva a completar un juego.

Además muchos cirujanos juegan videos juegos para mejorar la coordinación de sus manos y pilotos de F1 también los juegan para aumentar su velocidad de reacción, a la vez que favorecen el proceso mental de resolución de problemas, al tener que generar estrategias en escenarios de tensión y con poco tiempo. No hay que impedir que nuestros hijos tengan consolas porque estaríamos frenando su contacto con la tecnología que ahora es su mundo y será lo cotidiano en su futuro.

Para los padres, es un alivio, contar con niños tranquilos en determinadas situaciones en las que horas de espera se hubiesen convertido en un infierno si no existieran los videojuegos. Pero también algunos padres abusan de ellos y los utilizan de niñera, pues los mantiene tranquilos mientras, ellos, nosotros los padres, realizamos otro tipo de actividades.

Los videos juegos son una bendición en:

- Viajes largos, que incluyan largas esperas (ya sean por avión, coche, tren, etc.). Aunque se recomienda intercalar juegos de palabras o películas, incluso obligarlo a dormir unos minutos.

- Reuniones solo con adultos.

- Como actividad de tiempo libre después de haber realizado las tareas.

Los beneficios de los videos juegos van a depender de una serie de factores:

1- El tiempo de juego: Entre una y dos horas diarias es lo que recomiendan los expertos. Psicólogos infantiles y maestros coinciden que puede ser el tiempo correcto de desconexión, para que también descansen de padres regañones y exigentes y puedan tener algo de magia y fantasía.

2- Contenido del video juegos: A veces los padres, no nos fijamos en el juego que compramos y todos están identificados con las recomendaciones del fabricante y del diseñador con respecto a la edad recomendada para cada juego. No solo es el nivel de violencia o de sexo lo que determina la edad adecuada para cada juego, también la categoría implica el nivel de concentración y de tensión necesaria para completar ciertos niveles y el diseño realista de ciertos gráficos que, a veces, sumerge a los niños en un mundo irreal, que solo con cierta madurez no se dejaran impresionar por lo realista de algunas imágenes.

Debemos saber que juegan nuestros hijos, no solo comprar juegos por complacerlos y no solo comprar juegos de estrategia y violencia. Existen infinidad de títulos, sepamos combinar e insistir para que practiquen juegos deportivos, de idiomas, de conocimientos, y sepamos adaptar las consolas para que sean también educativas.

3- La forma en que los padres canalicen esta actividad: Los videos juegos bien enfocados, son beneficiosos como ya se ha visto, pero pueden generar frustración (cuando el juego no es adecuado para la edad, y el niño no logra pasar un nivel), desaliento si pierde, deja el juego y pide a los padres otro juego y nosotros lo complacemos. Genera competencia, ansias de ganar siempre y ser malos perdedores, generando ira y envidia hacia los que ganan. Los juegos violentos pueden dar a los niños la idea de que pueden realizar acciones indebidas sin castigo y sin remordimiento.

Pero esto también a generado niños absortos en su mundo, en ocasiones completamente aislados de lo sucede a su alrededor, niños que no nos escuchan, que no comparten con la familia, ni con los amigos y no realizan ningún tipo de actividades físicas, ni se ven con ánimo de compartir con otros niños. La capacidad de concentración académica merma por que tienen la mente en como pasar el próximo nivel. Los niños adictos de los videos juegos pueden vivir en un mundo de fantasía casi todo el tiempo y les resulta muy duro afrontar el mundo real. Si su hijo se muestra ansioso cuando no juega con sus consolas y no sabe como distraerse, no habla de otro tema que no sea niveles de juegos. Atención: puede ser adicto al juego y es precisamente este aspecto el que nos preocupa cuando nuestro hijo nos pide una consola de juego.

Es nuestra función actuar como padres, no permitiendo llegar al extremo de que nuestros hijos se vuelvan adictos a los juegos virtuales, es duro no complacerlos, no ceder, pero a la larga debemos actuar con firmeza por el bien de su desarrollo emocional.

Debemos hacer los deberes: Buscar actividades extraacadémicas, que obligue a nuestros hijos a interactuar con otros niños y realizar actividades físicas, Limitar el tiempo de juego a dos (02) horas diarias como máximo, en condiciones normales, podemos aumentar este límite en ocasiones extraordinarias. Nunca permitir el juego si no han cumplido sus tareas del cole y de la casa. y por último, pero no menos importante, obligarnos a pasar tiempo con los niños, obligarnos a jugar juegos de mesa, salir a realizar actividades con ellos y no dejar toda la responsabilidad del comportamiento de los niños a la videoconsola.

Por todo esto es importante siempre la guía de los padres, la aceptación, el compartir el interesarse por lo que juegan sus hijos y ser firmes en cuanto a las normas de juego.

Su hijo quiere un videojuego. . . déselo, se sentirá integrado a una sociedad cada día más digitalizada, pero haga su tarea como padre: supervise que juega su hijo, limite las horas de juego y comparta tiempo con él, no deje todo el trabajo a las videoconsolas.

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