Pocas veces me he sentido tan motivado a escribir algo como en esta ocasión. Hace algo más de 15 días, ese gran puente que lleva por nombre Facebook, me ayudó a encontrar una persona cuya historia me cambió la vida. He pensado entonces en compartir esta dicha con ustedes, aunque los más cercanos a mi sabrán ya los detalles, y es que no he disimulado mi entusiasmo en estos últimos días.

Mazleidy Quiñones es una chica común, villaclareña, sencilla y humilde; sus ojos hace 31 años reflejan la luz de esta hermosa tierra cubana. Siempre tuvo un sueño, el mismo sueño que otros tantos cubanos, siempre quiso conocer a su cantante preferida: Laura Pausini.

Un día se cansó de esperar, tomó su mochila y echó un par de cosas que le recordaran siempre de dónde venía y se lanzó a lo desconocido en busca de su sueño.

Un país latinoamericano fue su primera escala, pensó que allí lo encontraría mas con el tiempo supo que debía seguir su camino. Aires más fríos comenzaron a rozarle las mejillas cuando, valientemente, decidió llegar a la tierra de Lincoln. Allí encontró cosas que le recordaron aquellas otras que había echado en su mochila al momento de la partida.

Dos meses llevaba ya en este extraño lugar haciendo amigos en fb y siguiendo cuanto grupo le diera la pista de su querida Laura. Todavía su sueño parecía lejano, quién sabe cuántas veces luchó para no darse por vencida.

De pronto comenzó a dibujarse una luz al horizonte, uno de esos azahares de la vida le llegaría –por cierto, el primero de los tres que te contaré-. La encantadora Laura había decidido hacer por primera vez su encuentro anual de fans (Raduno) en la misma tierra que Mazleidy pisaba. Si eso no es suerte que se abra el piso y no me permita terminar de escribir estas líneas.

Tal como pensé, lo es …

Pero la chica solo llevaba dos meses allí, sin trabajo, sin tarjetas de crédito, ¿cómo podría pagar la costosa tarjeta de invitación del evento?, y aquí viene el segundo azahar, en Cuba decimos “el que tiene amigo tiene a un pueblo”, ella había hecho buenos amigos mexicanos y tuvo su entrada: versión corta de la historia.

En esos días me inundó con la alegría, la noticia me sorprendió, todo había sucedido a menos de 48 horas de haberle dicho mi primer “hola”.

El sábado en la mañana no tuve noticias de ella, ansioso me conecté en la noche y fue entonces cuando supe del tercer azahar: sí, eso mismo que están pensando, ¡Mazleidy logró hacerse no una, sino dos fotos con su ídolo, había logrado cumplir su sueño, en dos meses cumplió su sueño de 21 años! Y por si esto fuera poco, llevó también a casa, con enorme satisfacción, recuerdos visuales de su encuentro con Don Fabrizio, padre y figura clave en la carrera de Laura, a quien debe, además, todo su éxito.

Le había encomendado que si tenía oportunidad de hablar con Laura le preguntara si vendría a Cuba, mi amiga cumplió con su encomienda, le habló del amor que se le profesa en esta tierra, a lo que Laura respondió que “le gustaría visitar a Cuba y quiero que estés ahí en mi concierto en primera fila para dedicarte una canción”.

Aun me emociono de pensar en ese momento, quiero creer que es posible que esto suceda, sería algo maravilloso para nosotros los cubanos tanto como para Laura, lo sé.

Mientras tanto, Mazleidy atesora bellos recuerdos de su momento con Laura, agradece a la vida y a los que la ayudaron a materializarlo y ha adoptado un nuevo sueño, retornar a su isla caribeña para escuchar “Simili” desde la primera fila, en el concierto de Laura Pausini.

Equivocarse nunca importa, vuélvelo a intentar
Si una puerta se te cierra, otra puerta se abrirá
Lo que en realidad importa es no renunciar jamás,
Pues tal vez estés a un solo paso...

Laura Pausini (El valor que no se ve)

Laura Pausini

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: