Madre Esperanza

MARÍA JOSEFA ALHAMA VALERA LA MADRE ESPERANZA

Madre Esperanza y la Congregación de las “Hijas del Calvario”

MADRE ESPERANZA nació como MARÍA JOSEFA ALHAMA VALERA el 30 de septiembre de 1893 en Santomera, Murcia, en una casa pequeña que fue levantada con barro, y falleció el 8 de febrero de 1983 en Collevalenza (Italia), en el santuario donde ella servía durante los últimos años de su vida.

Nacida en el seno de una familia humilde, MARÍA JOSEFA, quien recibiera el nombre de su abuela paterna, era la mayor de nueve hermanos. Su padre ejercía de jornalero, mientras su madre era ama de casa. José Ireno, vecino de la familia y propietario de una granja cerca de donde vivía María Josefa, se dio cuenta de la inteligencia de la niña cuando ella era aún muy joven e intercedió para que sus padres la encomendaran al párroco. De este modo, ella tuviera la oportunidad de estudiar y de salir de la pobreza a la cual estaba predestinada.

Las dos hermanas del párroco, así como una hermana religiosa y la señora María de las Maravillas Fernández Serna se encargaban de María Josefa brindándole una educación básica, aunque no fuera nunca a la escuela, y le enseñaban a realizar las labores del hogar. Además, aprendía a leer y escribir durante esta época. María Josefa se sentía religiosa desde muy joven y, a la edad de los doce años recibió la primera comunión. En aquella época, esta era la edad habitual para recibirla. A mediados de octubre de 1914 y por voluntad propia, María Josefa se convirtió oficialmente en religiosa.

A la edad de 21 años, María Josefa Alhama Valera ingresó en la CONGREGACIÓN DE LAS “HIJAS DEL CALVARIO” en Villena. A partir de 1924, colaboró con el padre Arintero, quien ejercía de sacerdote dominico en la Diócesis de Salamanca. María Josefa, ya como religiosa y Madre Esperanza, escribía en la revista de publicación mensual titulada “La vida sobrenatural”. En el año 1930, Madre Esperanza fundó en Madrid la Congregación Esclavas del Amor Misericordioso. Seis años más tarde, al estallar la Guerra Civil y luego la Segunda Guerra Mundial, se trasladó a Roma. Ahí, permaneció durante varios años y ayudó y asistió a los heridos de la Guerra. Fue, sobre todo, en esta época cuando comenzó a practicar la misericordia ayudando a aquellas personas que no tenían nada y todo lo perdieron. Proporcionaba alimentos a los damnificados y aprovechaba su estancia en Italia para crear varias congregaciones en el territorio italiano para poder proporcionar ayuda a más personas. A partir de este momento, la devoción del Amor Misericordioso obtuvo un gran desarrollo y se dio a conocer rápidamente por todo el país.

A lo largo de su vida, Madre Esperanza padecía varias enfermedades. Contrario a los pronósticos médicos, la religiosa se curó de todas ellas y siguió con fuerza renovada en su labor.

Ya en 1951, implantó la versión masculina de la Congregación creada en 1930. A continuación se instala en Collevalenza junto con otras siervas de la Misericordia para pasar allí el resto de su vida.

La Madre Esperanza recibe al Papa Juan Pablo II en una visita realizada el 22 de diciembre de 1981. Tan solo un año después de su visita, el papa declara este santuario de la religiosa como Basílica menor. Madre Esperanza vivió en este santuario al que veneró hasta el final de su vida. Cumpliendo con su última voluntad, su cuerpo fue guardado en el interior de la cripta del santuario en el que ella sirvió con toda su devoción. El 31 de octubre de 2014 se llevó a cabo su beatificación en dicho santuario.

Madre Esperanza era una devota fuerte, entregada al servicio de la Misericordiosa y falleció a la edad de noventa años.

Madre Esperanza

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: