MARCIA Y LA HEREDERA

Estaba cerrando la oficina de contaduría que tenía en una de las principales arterias de la ciudad; al salir sentí el golpe de calor que hacía en la tarde de hoy, realmente era el clima normal del verano en nuestros países tropicales. Luego de cerrar y mirar hacia un lado y al otro me arriesgo a cruzar la calle, que como todos los días el tránsito automotor está pesadísimo por ser la hora pico de salida de la gente de sus trabajos, de 6pm a 7pm de la tarde. Me encamino por la acera para buscar la parada de bus, aproximadamente a doscientos cincuenta metros de mi oficina. Llego a la misma y hay gran cantidad de personas haciendo su parada obligada de todos los días para tomar la ruta que los conduciría a sus hogares, decidí tomarme mi tiempo esperando a que la gente drenara un poco; me recuesto de un poste de la parada techada armándome de paciencia; esto lo estoy haciendo voluntariamente para no usar mi vehículo porque; a esta hora el tránsito vehicular era insufrible, así que prefería no someterme a esa tortura.

Terapia existencial

Yo había desarrollado una terapia para matar el aburrimiento o a lo mejor que el aburrimiento no me matara; esta consistía en observar a la gente, que según la pinta, a algunos me tomaba segundos observarlos otros por el contrario, me merecían más atención, tal es el caso que me ocupa en este momento, tres o cuatro pasos más allá se encuentra una muchacha alta ella, morena, pelo castaño, bien vestida, en fin una mujer más que atractiva, bien por el frente, bien por la retaguardia, notable la niña, la observo con disimulo, la noto nerviosa apretando su bolso contra el cuerpo como si temiera que se lo fueran a arrebatar, despertó mi curiosidad. Ella notó que la miraba con insistencia y volteó hacia mí con cara inexpresiva. Dejando resbalar su mirada sobre mi humanidad con un algo de curiosidad imperceptible que dejó morir rápidamente. En el andén de la parada el número de personas había decrecido, mi espera rondaba para el momento en cuarenta minutos casi. La miraba con el rabillo del ojo, ella me miraba y volteaba la mirada rápidamente a otra parte.

ellas dos

Prevención; atento

Noto como llega un hombre joven, negro, con la cabeza rapada, vestimenta normal de los jóvenes de nuestros días, moderno, no tenía cara de delincuente, si observo que se coloca justamente a la espalda de la muchacha de mi atención, mira para un lado y para otro, está inquieto, lo cual prende mi alarma instintiva, me despego de donde estaba recostado y adopto una posición más cómoda, finjo estar tranquilo pero; no le pierdo movimiento, el casi la rosa, la muchacha se mueve inquieta, voltea hacía mi con la alarma pintada en su rostro. Hay menos gente esperando bus; de repente el negro de un zarpazo le arranca el bolso a la joven y, con la misma arranca a correr hacía donde yo estoy, de seguro tiene que pasar por mi lado lo que menos imagina es que yo estaba esperando el momento preciso para intervenir. Trata de pasar a todo gas, en el momento adecuado le meto el pie, se va de bruces violentamente soltando el bolso objeto del arrebatón y yo cayendo detrás de el por el impulso que llevaba, trato de agarrarlo por un pié y me receta un patadón en un hombro, de seguidas se para arrancando del sitio, la gente alrededor gritaba, pero sin intervenir.

Me puse de pié trabajosamente recogí el bolso y con él en la mano me acerco a la muchacha que lloraba desconsoladamente – le digo – tranquila ya pasó, y le tiendo el bolso – Ella aparta sus manos de la cara y con cara de sorpresa lo toma ansiosamente, apretándolo contra su pecho, con un llanto convulso y, se mete entre mis brazos – Me quedé estático, sorprendido con gestos torpes la abrazo por los hombros – ella musita, gracias señor, gracias Dios mío – Le digo - ven vamos a tomarnos un té para que te calmes, ya pasó todo – Entramos en un bar que era lo más cercano. Tomamos asiento – hola, mucho gusto me llamo John – ella me tendió su fina manita, Marcia – Sr. Por favor un té con limón y un whisky en las rocas – se retiró el hombre a buscar el pedido – Me da tanta pena por usted, arriesgándose para recuperar mi bolso – te preocupas demasiado, no es importante – menos mal que no estaba armado, por fortuna para nosotros sino…, - Me asusté por que en el bolso llevo unos papeles importantes de la empresa donde trabajo – que empresa es esa – un laboratorio donde fabricamos medicamentos y, últimamente se ha detectado faltantes en la producción y en la materia prima, con el agravante que acaba de morir el dueño del laboratorio y este ha quedado en manos de la gerencia, hasta tanto la heredera venga a hacerse cargo de todo.

Conversación

Me la quedo mirando detenidamente, su rostro refleja azoramiento, se retuerce las manos angustiada – espero treinta segundos, antes de retomar la conversación, llega el mesonero con el pedido, ella toma un sorbo de té helado y yo un trago de whisky – Marcia, le digo tuteándola – porque tú tienes esos papeles – yo; tengo 7 años trabajando allí, el Sr. Marcos el dueño me trató siempre muy bien y le debo prácticamente todo lo que soy, me trataba como a una hija, costeó mis estudios y me hizo su asistente. Lamentablemente desde hace dos años atrás el contrató a un nuevo gerente, un hombre déspota, mala gente que trata al personal de la empresa sin ninguna consideración, desde su llegada se dedicó a retirar a todo el personal antiguo, ingresando pura gente de su confianza que se dedicaron a molestar a todos imponiendo prácticamente una política de terror. A mí no me quiere porque sabe del aprecio que me tenía el dueño pero; su inquina en contra mía ya no la disimulaba, notándolo el Sr. Marcos, llegándome a preguntar el mismo, a que se debía tanta mala fe, para lo cual no tuve respuesta.

Dentro del personal del laboratorio todavía queda gente honrada, sincera que amaban al Sr. Marcos y algunos de ellos demostrándolo se han acercado a mí para decirme de los manejos del gerente y sus secuaces, por lo cual, por mi cuenta empecé a hacer pesquisas sobre los movimientos con la producción y materias primas, sacando algunas conclusiones que me llevan a tener como ciertas las sospechas del personal de la planta y, es por esto que saqué los papeles que traigo en el bolso para presentárselos a un auditor para que les haga una experticia para comprobar el robo de que están haciendo victima a los laboratorios. – Coge aire y toma un poco de té y se queda mirándome expectante como inquiriéndome sobre la confesión que me había hecho – Me acomodo en la silla y le pregunto – ¿Tienes a la persona que le va a hacer la experticia a los documentos en cuestión? – no – bien, yo; soy contador público y, estoy preparado para revisar esos documentos, si así lo deseas - ¡Verdad¡ me ayudarías con esto – Si quiero – Ella me tomó las manos y me las apretó fuertemente entre las suyas, riendo y con lagrimas en los ojos – Gracias, gracias John te lo agradezco – Marcia tengo que decirte esto; no seas tan confiada, imagina que yo estuviera de acuerdo con esos delincuentes; te quedarías sin nada entre las manos – se llevó las manos a la boca angustiada – pero no te preocupes te voy a ayudar niña, tranquila –

preciosa

Miró su diminuto reloj y exclamó – Dios mío, mi madre debe estar preocupada, tengo que irme – Déjame los documentos, para revisarlos concienzudamente, te voy a dejar mi teléfono y la dirección de mi oficina, igual tú a mí – John estoy en tus manos, por favor no me falles, tengo que tener esto listo antes de la llegada de Hilda la hija del Sr. Marcos dentro de una semana, ella es la heredera.

Salimos a la calle, la noche había refrescado, ya Marcia me había entregado la carpeta con los papeles, quieres que te lleve a tu casa – no – tomaré un taxi – Marcia, visítame en la oficina dentro de tres días, que para entonces te tendré una respuesta – la acompañé al taxi, ella repentinamente se levantó de puntillas y me estampó un beso en la mejilla, chao, me dijo – Me quedé en la orilla de la acera mirando hasta que el taxi desapareció en la distancia, me sentía extrañamente feliz, me faltaba poco para saltar en una pata – Tomé un taxi con destino a mi casa. Mi madre me esperaba – hola y le di un beso en la mejilla – como estás hijo – bien – al rato me metí al baño canturreando para luego salir secándome el pelo – mi madre me esperaba en el comedor – comentando – que mosca te picó, hace tiempo no te escuchaba cantar, seguro que estás enamorado – como lo adivinaste, le dije bromeando –

En el lapso de los tres días pautados con Marcia, nos hablamos por teléfono varias veces, puras excusas para escuchar su voz – Marcia como estas – bien, esperando de parte de alguien una buena noticia – no comas ansias – Tú no sabes de alguna chica que esté desesperada por tener novio, porque estoy disponible – no seas zalamero, pero fíjate que no – Que mala suerte la mía – Bueno señorita quiero decirle que vamos por buen camino; para mañana la quiero en mi oficina a las cuatro de la tarde para entregarle el informe ¿lo quieres por escrito? – Por favor –Por otra parte quiero decirle que desde que la conocí vivo en las nubes – bueno señor baje en paracaídas y tenga cuidado no se vaya a romper una pierna – jajajajaja, no seas mala – dulces sueños. El día siguiente la recibí a las cuatro en punto, estaba bellísima, me tendió su manita diminuta y fina – hola, con un hilo de voz – le retuve la mano unos segundos, contestando – esperándote, siéntate – Marcia tus sospechas son ciertas en un cien por ciento, tienen suficientes indicios para mandarlos a la cárcel por; robo, fraude, abuso de confianza y asociación para delinquir. Todo está en el informe, te voy a entregar el original y me quedo con una copia por seguridad, estás servida corazón, ha sido un verdadero placer trabajar para ti.

!Hey¡ tú como que te estás despidiendo de mi así no más – niña es que no me dejas otra salida, no quieres ser mi novia – ¿tú me lo has pedido? – No – tengo la solución; vamos a probar, si me conviene seré tu novia – pero, pero…, vamos a terminar con el trabajo, ¿estás de acuerdo? – si, si sales conmigo esta noche a bailar – a bailar no, pero a pasear si – acepto. – La heredera llegó en el tiempo previsto, recibiendo el informe que Marcia le entregó, destapándose toda la tramoya montada por el gerente de los laboratorios y su clan, yendo a parar todos a la cárcel por sus fechorías. Hilda en agradecimiento le entregó a Marcia un paquete accionario y a los empleados fieles, aumentos en salario y puestos superiores de trabajo. Marcia y yo nos casamos a los seis meses y al día de hoy ya tenemos un hijo varón que es la felicidad de sus abuelas y abuelos y nosotros ni se diga, Mas felices que nunca.

mancha1

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: