de escribir

Máquina de escribir

A través de la historia, bien se sabe que antiguamente todos los textos o manuscritos estaban escritos a mano mediante una pluma y un frasco de tinta. Existía la profesión de los escribas, quienes se encargaban de escribir y copiar estos textos celosamente y con buena letra. A veces tardaban hasta años para completar un texto de cierta envergadura, sobre todo si se trataba de algún libro. De ahí, se consideraba como un lujo poseer un libro completo. Además, eran pocos los que sabían leer y escribir. Incluso, entrando en el siglo XX y me acuerdo yo de ello, en primaria (en los colegios alemanes hasta sexto grado en los años ochenta) había una asignatura de Caligrafía en la que se valoraba la buena letra o escritura de los alumnos. Se daba mucha importancia a la caligrafía y la nota recibida para esta asignatura valía igual que para cualquier otra materia. El saber escribir consistía no solamente en la ortografía, sino también en la caligrafía y se podría considerar el saber escribir bien y bonito como una cultura.

La máquina de escribir fue un invento que permitía realizar textos impersonales para redactar documentos oficiales para juzgados, libros y otros escritos de carácter impersonal. Durante el siglo XIX aparecían varias máquinas de escribir inventadas por diferentes personas procedentes de distintos países y continentes, pero muchas de ellas no fueron comercializadas por no contar con inversores dispuestos a gastar en las licencias, ya que eran poco prácticas. Hubo que esperar hasta 1872 para la primera comercialización de una máquina de escribir inventada por Christopher Sholes, Carlos Glidden y Samuel Soulé. A partir de entonces, salían varias máquinas de escribir al mercado, fabricadas por diferentes empresas e inventadas por distintas personas.

La aparición de este aparato permitió la creación de nuevos puestos de trabajo insertando a la mujer a la vida laboral. Mientras los escribas y copistas eran hombres, para el trabajo de escribir a máquina se empleaba más a las mujeres, acostumbradas a tocar el piano (que se asemejaba con el teclado de la máquina de escribir y estaban acostumbradas a utilizar los diez dedos, aparte de tenerlos más delgados, que facilitaba la labor de escribir con más velocidad. Hay que tener en cuenta que las teclas estaban muy juntas.) Aunque las teclas eran bastante duras, había que pisar a fondo con fuerza. Se inventó el papel de calco que fue utilizado durante unos años para escribir un texto a máquina de escribir simultáneamente con una copia, colocando el papel calco entre dos hojas y las academias ofrecían cursos de mecanografía para aprender a escribir a ciegas con los diez dedos.

Actualmente habrá aún muchos periodistas o columnistas, así como escritores y poetas que se acordarán de las máquinas de escribir, el cambio a la máquina moderna cuando ésta salió en formato eléctrico y el paso al procesador de texto en el computador. Todos avances tecnológicos envueltos en una lucha por ser comercializados y arrollados en poco tiempo por las nuevas tecnologías.

En la página web de las monografías encontramos un bello resumen sobre la historia de la máquina de escribir (http://www.monografias.com/trabajos10/histori/histori.shtml) con imágenes, ya que hoy en día son unas piezas de museo y un bello recuerdo para aquellos que la utilizaron o trabajan habitualmente con ella.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: