Abrió su mano derecha, en ella contenía miles de arrugas a causa de su edad, reflejaban diversas historias que habían sido guardadas en el almacén de su mano.

Había sido bailarina, y sus dedos marcaban el perfeccionismo con el que había trabajado tantos años. Su línea de la vida, aquella que iba desde encima del pulgar hasta el final de su mano, era larga y presentaba una larga vida con un final feliz como el que ella estaba teniendo. Era muy juiciosa y lo había sido siempre pues la línea de su mano que se encontraba encima de la línea de la vida iba en dirección hacia abajo, esa línea media sus valores a la vez que su fuerza de voluntad y control, algo claramente reflejado en sus historias. Había conseguido siempre lo que se había propuesto, por eso su constancia le hizo llegar a ser una famosa bailarina, aquella que cuando sus pies taconeaban se producía el silencio de aquel que la miraba, y el aire de sus caderas dominaba el movimiento del vestido.

El amor la había vuelto loca de celos, en su profunda línea corazón, se presagiaban sus historias vividas y sobre todo apasionadas, amigos de barrios, importantes empresarios, políticos, cantantes formaban una larga lista en su mano reflejando cada amor vivido por muchas líneas inconstantes.

Encima de la línea del amor, se encontraba su mano borrosa, ni una marca, los hijos nunca llegaron a su vida, al igual que los matrimonios, nunca se caso, la vida le hacía vivir de un lado a otro sin tiempo para formar una familia. Contaba su relato enseñando su mano a sus sobrinos, habían sido sus alegrías y eran los destinatarios de sus miles de aventuras.

En aquella cama, a sus 98 años, frente a sus sobrinos fue cerrando su mano mientras respiraba una última vez más.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: