El Maldito Pascual

El Maldito Pascual

Era un ser repulsivo, más feo que el Jorobado de Notre Dame, de aspecto tenebroso, horrible y grotesca figura: Sucio; cabello y barba crecidos, grises, enmarañados; ojos vidriosos y fijos de homicidas y ladrones; tenía un parecido al Judas Iscariote de los tiempos bíblicos. No podía hablar bien debido a que sólo tenía la mitad de la lengua.

La gran transformación

Cuando era joven había sido alto, hermoso, limpio, bien vestido, siempre andaba bien peinado con óleo en la cabeza, o sea “brillantina” y ese era su apodo en ese tiempo. Se llamaba Pascual, era vendedor de carne en el mercado del pueblo, este negocio le proporcionaba buenos ingresos. Era tan apuesto que un buen pintor lo hubiera contratado como modelo para pintar el rostro de Jesús. Vivía en un pueblo chico llamado Vítor (ahora La Joya) al sur del Perú, allá por los años 50.

¿Qué fue lo que lo transformó de tal manera que su alma se fue deteriorando cada vez más? Tal vez la muerte de su padre, la bebida, las malas compañías o factores genéticos… Lograron que se corrompiera a tal grado que maltrataba a su madre con la cual vivía, llegando a violarla por la fuerza y hacerla su conviviente, siendo sometida con muchas amenazas. La pobre madre sufrió por mucho tiempo con mucho temor y virtual esclavitud, los maltratos y humillación del degenerado y violento hijo; mucho tiempo después, medio desequilibrada ella enfermó y murió.

Honra a tu padre y a tu madre

Dice un mandamiento «Honra a tu padre y a tu madre --que es el primer mandamiento con promesa-- para que te vaya bien y disfrutes de una larga vida en la tierra.»(1), este mandamiento viene con bendiciones para el hijo que lo cumpla. Por contraste el que no lo cumpla acarreará maldiciones para él. Por eso este varón EL MALDITO PASCUAL empezó a deteriorarse física y mentalmente. Un día no se si por alguna enfermedad, por accidente o en alguna de sus borracheras se mordió la lengua partiéndosela por la mitad, desde ese día no podía hablar, sólo salían de su boca sonidos gangosos que algunos haciendo un gran esfuerzo lograban entender.

Consecuencias

Ahora sólo se dedicaba a hacer algunos trabajos y mandados de la gente como cargar bultos o acarrear agua de las piletas públicas a las casas. Descuidó su persona, andaba sin zapatos, vestido con harapos, su pantalón siempre lo llevaba rasgado de las piernas. Cualquiera que lo veía sucio, con la sombría barba enmarañada y gris, con los ojos vidriosos y fijos; tranquilamente podía imaginar que se parecía a Judas el traidor.

Poco a poco la casa donde había vivido con su mamá se fue cayendo por falta de cuidado y mantenimiento; los ladrones comenzaron a llevarse las puertas, ventanas, maderas y todo material que les podía ser útil, al final no quedó nada de la casa, fue arrasada completamente. Pascual se construyó como un pequeño corral para cerdos hecho con piedras colocadas una sobre la otra y se cubría en las noches con sucios costales de yute.

Tren a vapor

Esta primitiva construcción, que no alcanzaba el metro de altura, se encontraba cerca de la línea del tren --en ese tiempo los trenes eran a vapor-- y cuando alguno llegaba al pueblo, por un costado descargaba el exceso de vapor acumulado --en plena marcha-- en un lugar despoblado hasta antes de llegar a las primeras casas del pueblo, y en ese espacio de descarga se encontraba la casa de el maldito Pascual; así que muchas madrugadas, después de pasar el tren y descargar el vapor lo vi salir de su covacha todo mojado y tiritando de frío, ese era su cruel despertador. Yo creo que los conductores de los trenes sabían que en ese cuadrado de piedras se encontraba el maldito Pascual y lo hacían a propósito para darle un poco de castigo por su horrible crimen.

Un buen día la gente echo de menos a Pascual, se preguntaron unos a otros y lo buscaron en su cubil donde dormía y en todas partes y no lo encontraron… Esta alma errante desgajada y rota que purgaba sus grandes pecados, desapareció por completo… Entonces la gente empezó a decir que el diablo se lo había llevado en cuerpo y alma --así como los que hacen pacto con Satán-- y nunca más se le vio en el pueblo a el maldito Pascual. LA MALDICIÓN LE CAYO ENCIMA, porque está escrito «No os engañéis, nadie puede burlarse de Dios. Todo lo que el hombre siembre, eso también segará.» (2)

Este es un relato ocurrido en la vida real:

El Maldito Pascual

____________________

1 Efesios 6:2,3 (NVI)
2 Gálatas 6:7 (NVI)

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: