Madrid, no es solo un destino turístico veraniego, ya que en invierno la capital no pierde su encanto, y además ofrece valores añadidos que no se disfrutan durante la época estival. Hablanos de invierno, englobando prácticamente el otoño, refiriéndome a esa época en la que el calor ya no invade la ciudad. 

Uno de esos encantos puede ser la oferta teatral o musical. Las grandes funciones se suelen estrenar en otoño. Es el caso de obras que encontramos en cartel, como "El Rey León", "Más de cien mentiras", "Chicago"...

Además, cuando el frío acompaña, es un momento ideal para visitar los museos, y MAdrid no tiene pocos: El Museo Thissen, El Museo del Prado, el Reina Sofía, el Museo Romántico, de ciencias naturales, o del tren, entre muchos más que dan respuesta a los gustos y aficiones de cada uno. 

Además, si tenéis la suerte de visitar la capital cuando el ambiente navideño ya está en el aire, es imprescindible pasarse por la Plaza Mayor, y descubrir en sus puestecillos, desde los objetos de broma, o disfraces navideños, hasta las figuras con las que podremos completar nuestros Belenes.

Por supuesto con una decorción navideña, que si bien ha ahorrado en el tipo de electricidad utilizada para ser acorde con la crisis, año tras año muesta su esplendor, decorando el Paseo del Prado, el centro de Madrid, y el resto de calles. 

Tampoco podéis perderos, sobre todo si venís con niños, la mítica "Cortilandia", esos muñecos que varían cada año, y que al son de su canción (e innevitablemente unidos al Corte Inglés), son ya todo un símbolo navideño. 

Con  el frío proliferan también los puestos de Maíz, castañas, o porras. En la estación de Atocha encontraréis una pequeña churrería móvil, y en una de las esquinas de Callao, a los míticos castañeros. 

Si queréis tomaros un chocolate bien caliente, pero sin pasar frío en la calle, no hay nada más tradicional que la chocolatería San Ginés, en pleno centro, Pasadizo de San Ginés, 11. Accediendo por la Calle Arenal, si no recuerdo mal. 

Otras tradiciones en la capital nos llevan a comer un buen bocata de calamares en La Plaza Mayor, si el tiempo acompaña, o en sus soportales si nos sorprende la lluvia. 

Pero si no sois muy de calle, os tengo que recomendar los mercados de San Miguel y San Antón, el primero situado tras la Plaza mayor, y el segundo en Augusto Figueroa, en el mítico barrio de Chueca. Donde podremos comernos una sbuenas tapas, acompañadas de un vinito, o un buen dulce. Lo que queramos lo encontraremos en estos dos mercados que han sido rehabilitados reciéntemente. 

 

 

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: