MADRE LONGEVA

 

Tu cual flor, madre querida

fuiste ayer, tierna y lozana

Con tu aroma, perfumo mi vida

Por ello te amo, aunque lejana

 

La dulzura de tu voz, madre querida

conque hablabas, ayer a mis oídos

Bálsamo de paz, es hoy a mi vida

al igual, tus consejos ofrecidos

 

Tu suave mano, sobre la cara mía

Conque solías, mi llanto tu secar

Son delicadas aún madre querida

Y las quiero en mis versos aclamar

 

Los rizos tuyos, con que me entretenía

cuando ayer descansaba en tu corpiño

Se te blanquean ya, madrecita mía

y me pregunto. ¿Cuando fui niño?

 

Quizá ayer, cuando amargue tu vida

Y al mismo tiempo, te quite sosiego

Eso lo reparo ¡Oh! madre querida

pidiendo a Dios, por tu salud en ruego

 

VOZ DULCE


Hoy ausente, esta madre querida

y se encuentra, melancólica mi alma

A causa de tu ausencia madre mía

la cual ciertamente, resta calma

 

A causa, de tu ausencia me hallo

añorando, como siempre verte

Más éste mi dolor, solo lo callo;

Ansiando cerca, madre tenerte

 

Donde te halles, tu dicha espero

¡oh! adorada, madrecita mía

fuente de bondad, indefinida

 

Con que calmo, yo mi desespero

al sosegar, mi tristeza, mi agonía

la dulce voz, de ti madre querida.

 

MADRE DE DOLOR


En busca de que, llegáis a mí

acaso puedes, de mí algo esperar

Acaso olvidas, me crecí sin ti

solo olvido, como tú te puedo dar.

 

¿Que fui?, cuando niño para ti

acaso afecto, me supiste dar

Por tu culpa, yo mucho sufrí

ese recuerdo, no puedo olvidar.

 

Sois mi madre, por que de ti nací

pero no, por el afecto maternal

El cual jamás, jamás, yo conocí

tú te fuiste, sin importar mi edad.

 

Ya no tengo, sentimientos para ti

pues ayer, tú misma los mataste

No hay razón, de que lleguéis a mí

si tú, desde niño me olvidaste.

 

Ayer, cuando tú me abandonaste

no pensaste, jamás en mi vivir

Como simple, elemento me dejaste

legándole, abandono a mí existir

 

Yo no puedo, a ti nada ofrecerte

pues tú, mi sentir lo destruiste

Cuando ayer, hube de perderte

pues sin causa, de mi lado huiste.

 

Sufrí en mi niñez, por tu abandono

y aún de adolescente, te extrañe

Para ti, no hallo afecto ni encono

pues a yerto, la madre que soñé.

 

Ve, tras las huellas, del pasado

buscándole a tu presente alivio

A tu ausencia, estoy acostumbrado

por el olvido, que mi niñez vivió.

 

FUTURA MADRE

 

Toma vida, en tu vientre nuestro hijo

y madre, tú serás muy prontamente

Al nacer éste, lo cuidaré contigo

y será nuestro, gozo eternamente.

 

Él será tu esperanza realizada

Y una fuerza vital, en tu existir

Para mí, otra gracia alcanzada

La cual puedo, contigo compartir.

 

Tendrá nuestro abrigo, noche y día

y su sueño, yo velaré contigo

ofreciéndole, caricias a granel.

 

Y así, compartiremos la alegría

con lo más hermoso nuestro hijo

por el cual, tú madre vas a ser.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: