Los espejos del alma
Mirar, no es lo mismo que ver.
Cuando miras, desnudas el alma, muestras
lo que sentís, lo que piensas.
Cuando miras, a los ojos a otra persona,
no le puedes mentir, no con tus ojos, ellos hablan por ti.
Cuando miras, y amas a alguien, en tu mirar se refleja tu amor,
aunque esfuerzos hagas para ocultar tu sentir.
Cuando miras a los ojos a alguien, se ve quién de verdad eres.
Algunos dejan ver su ternura, su dulzura, su honestidad, su bondad.
Otros en su mirar, trasmiten, dolor, temor, angustia, desesperanza.
Otros en su mirar, siembran el miedo, el odio, el resentimiento, su deseo
de venganza.
Es verdad, que la mirada es el espejo del alma.
A veces las acciones de una persona, nos pueden engañar, pero no su mirar.
Hay personas, que parecen frías y sin sentimientos, mira sus ojos y ellos te dirán,
que no es así, que solo es su mecanismo de defensa.
El mirar, el espejo de nuestra alma, es algo más que el solo ver.
El mirar, no es solo uno de nuestro sentido.
En mi mirada, encontraras quién en verdad soy