1. Artigoo.com
  2. »
  3. Noticias, Política y Sociedad
  4. »
  5. Economía
  6. »
  7. Los bandazos del capitalismo

Los bandazos del capitalismo

Una de las características que siempre esta presente en las grandes crisis económicas del capitalismo es la alteración súbita y pronunciada de las cotizaciones bursátiles. Si en condiciones normales la variación de los índices más relevantes no suele superar el 1 o 2 el 2% al día, de pronto, cuando los mercados financieros se percatan de que algo huele mal en el sistema –y, ojo, que el dinero tiene un sentido del olfato muy fino– los índices empiezan dar bandazos espectaculares. Empresas de dimensión planetaria ven cómo de un día para otro su capitalización bursátil se modifica en porcentajes asombrosos y, por supuesto, alarmantes si como cabe esperar de un crisis profunda la evolución es a la baja. ¿Cómo es posible que si ayer un banco valía 100 hoy su cotización sea 90?

Pero, sobre todo, ¿cómo explicar que una entidad gigantesca, asentada en infinidad de países, pierda el 80 % de su valor en un año? No son cifras exageradas.  Las acciones de CITIGROUP INC,  una de las mayores entidades del mundo por lo que se refiere a servicios financieros, estaban en torno a los 50 dólares al iniciarse el año 2007, pero dos años después esas mismas acciones llegaran a cotizar a menos de 5 dólares. La supervivencia de la empresa ha dependido del gobierno de los Estados Unidos, que no ha permitido –con razón– su quiebra en virtud de que hay bancos tan grandes que su bancarrota constituye un peligro letal para el sistema completo. CITIGROUP tan sólo es un caso utilizado aquí como ejemplo. Se producen situaciones semejantes en otros bancos, pero también en grandes empresas industriales.

Las entidades pequeñas evidentemente no escapan a estos azarosos movimientos. Por el contrario, los bandazos suelen ser en ellas más radicales y además no cuentan con el bolsillo generoso del gobierno cuando se aproxima la ruina.

Desde su nacimiento, el capitalismo ha venido sufriendo estas crisis asombrosas. Durante los años de pujanza su dinamismo es tal que el ser humano, olvidadizo por naturaleza, llega a pensar que la riqueza se derramará por doquier y será duradera. Con absoluta desigualdad, eso sí, ya que este sistema no ha nacido precisamente para implantar la justicia social ni se espera que ésta sea su función. Con la llegada de las vacas flacas, ya podemos pensar que se trata de una organización económica demasiado primitiva que solo sobrevive en virtud de que hasta ahora no se ha conseguido poner en pie otra más eficiente.

Comparte este Goo:


¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo:

Aún no hay ningún comentario. Se el primero en comentar este goo

Deja tu comentario:

Si quieres recibir un mail cuando alguien responda un comentario en este goo, marca esta casilla.