!Hasta que me llevaron al hospital

No fue sino hasta que me llevaron al hospital y estuve en la presencia de una enfermera muy amable que tomó mi mano, que me empecé a calmar un poco. Por un lado, yo sabía que se trataba de una violación y que yo no tenía la culpa, y por otro lado estaba convencida de que yo era completamente responsable por lo que me había pasado. 5 meses después del asalto, cuando le contaba una y otra vez a las amigas del colegio Enterarse de que se trataba del "violador de la bolsa de papel" le permitió sentirse menos culpable, pero no del todo. También hizo que el caso se tomara muy en serio.

"Era un psicópata conocido, y sigue siendo el peor pederasta en la historia de Canadá, por el número de víctimas. En esa época no había ayuda psicológica. La forma en la que lidié con eso inicialmente fue hablando de ello todo el tiempo..., no con mi familia, pues sabía que les dolería, pero sí con mis amigas en el colegio.

Lo contaba de una manera muy ajena a mí. El sendero por el que nos llevó estaba ahí mismo, al frente del colegio, así que siempre estaba presente. Con mi prima se desarrolló la relación más cercana que tengo. Sólo nosotras sabemos lo que nos pasó exactamente ese día.

carmen aguirre

A principios de la primavera de 1985, cuatro años después, Carmen recibió una llamada telefónica de la policía. Un hombre había sido apresado y ella debía ir con su prima a identificarlo.

—"Cuando entré en la habitación, me dio vuelco el corazón porque había 12 hombres al otro lado del vidrio muy parecidos unos a otros. Me estaba dando por vencida, hasta que se acercó el último y vi que tenía las manos empuñadas. No sé por qué me acordaba de las manos. Sentí escalofríos, fue instintivo: supe que era él.̶

¡Cuando su foto apareció en todos los medios, era el hombre que yo había señalado! Mi prima y yo sabíamos que él tenía toda nuestra información, así que el que estuviera tras las rejas nos hizo sentir más seguras. 10 años más tarde, empecé a estudiar teatro y, en una clase de voz, tuve un flashback (recuerdo involuntario) de la violación. Era la primera vez que me sucedía.

Pensé que ya con eso había exorcizado el trauma. Todavía estaba en la etapa de la negación sobre el efecto que había tenido en mí. Pero en la escuela me dijeron que tenía que ir a terapia. Fue entonces que empecé el largo proceso de recuperación.̶

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En 1995, la madre de Carmen le mostró un artículo en un periódico en el que la última y la única víctima adulta de Oughton llamaba a otras a asistir con ella a las audiencias que consideraban si merecía libertad bajo palabra. La mujer lo había estado haciendo pero las otras no sabían que podían ir. Carmen, así como otras víctimas más, al enterarse, acudieron.

"Nos encontramos, compartimos historias, formamos una comunidad"

Seguimos yendo y ahora mis sentimientos son muy neutros cuando estoy ahí. Es activismo. Para los jueces que lo tienen que entrevistar y decidir si lo dejan en libertad, es conmovedor vernos. En todo caso, no se la darían, pues él no ha expresado remordimiento por lo que le hizo a lo que ahora dice fueron cientos de víctimas".

identificación

Tras asistir a 14 audiencias, Carmen y Laura, otras de las víctimas, preguntaron si lo podían visitar en la cárcel.

"Para mí, era un cierre. Nunca lo vi frente a frente, ni cuando me violó, ni en las audiencias, pues siempre estaba lejos y lo que veíamos era su espalda o su perfil. Sentí que era importante tenerlo al otro lado de una mesa, en una situación en la que yo tenía el control, y mirarlo a los ojos. Mi amiga Laura -que fue atacada cuando tenía 8 años de edad- lo explicó diciendo: 'necesito conocer al hombre con el que he tendido una relación toda mi vida'.

Ninguna de las dos esperábamos nada de él.

Estábamos preparadas para que nos culpara, pues eso era lo que hacía en las audiencias. Decía: 'Yo soy la víctima. Estas niñas querían lo que les di'.

Lo saludé diciéndole: '¡Hola John, qué gusto volver a verlo!' Lo hice porque ya nos conocíamos y porque cuando uno ha sido violado violentamente cuando niño pasa mucho tiempo preguntándose 'por qué me pasó eso a mí'.

Había llegado a la conclusión de que fue para enseñarme compasión. Eso es lo que siento por él, y eso lo agradezco, por eso le dije que era un gusto volverlo a ver. El encuentro duró 5 horas y todo el tiempo negó que me había atacado hasta que, cuando le estaba describiendo lo que pasó, me preguntó si él me había vendado los ojos o si me había pedido que lo hiciera. Le contesté que me obligó a vendármelos mientras me apuntaba con la pistola. Y contestó: 'Eso me suena familiar'.

"Ahora estoy curada, lo que no quiere decir que no siento nada respecto a la violación. Cada víctima tiene que hacer lo que le ayude a sobreponerse. A mí y a Laura nos hizo bien enfrentarlo, pero para otras víctimas quizás no sea lo indicado. Yo nunca le diría a una víctima qué debe hacer o dejar de hacer, pero sí lo recomiendo".

—Carmen Aguirre es actriz, dramaturga y escritora. Su primer libro "Something fierce: Memoirs of a revolutionary daughter" (Algo feroz: memorias de una hija revolucionaria), de 2011 fue el título de prosa no narrativa más vendido en Canadá y ganó el prestigioso premio de CBC. —Carmen Aguirre atacada a los 13 años Parte. II—

Fuente Historia: BBC Mundo

mancha1

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