Frases comparativas cómicas

Las frases comparativas cómicas son muy utilizadas en el lenguaje común a modo de chascarrillo para hacer gracia utilizando la metáfora.

Aquí te traigo algunas frases comparativas cómicas que te servirán para ampliar tu vocabulario.

Frases comparativas cómicas:

Bebe más que el fregadero de Villarriba.

Tiene más peligro que despertar a Terminator de la siesta.

Es más conocido que el final de Verano azul.

Es más atractivo que el contrato de Curro… que siempre está en el Caribe.

Es más reservado que el parking del Coche fantástico.

Es más inocente que el 28 de diciembre.

Tiene más peligro que Turu Flores con el balón controlado.

Es más animado que el cumpleaños de San Vito.

Tiene menos labia que el mudo de los Hermanos Marx.

Es más torero que la noche de bodas de Enrique Ponce.

Es más avispado que le reverso oscuro de la abeja Maya.

Es más controvertido que el sexo de Petete.

Es más interesante que quedarse con Miss España atascado en el ascensor del Coloso en llamas.

Tiene más arte que el currículum de Leonardo Da Vinci.

Tiene menos entrañas que la radiografía de Mazinger-Z.

Es más interesante que las acciones del Telepizza.

Tiene menos prestigio que Mr. Propper en el anuncio de Grecian 2000.

Tiene más años que el reloj de pulsera de Viriato.

Tiene más cabeza que un monográfico de gambas a la plancha.

Tiene más arrugas que Tutan Khamón.

Trabaja más que la cartuchera de Billy el niño.

Tiene más plumas que el edredón de King-Kong.

Tiene menos gracia que Calimero con salmonela.

Tiene más magnetismo que un bocadillo de imanes.

Hay más mujeres que un casting de Las chicas de oro.

Están más moreno que los angelitos negros de Machín.

Está más contenta que Rossy de Palma ganando una cara nueva en la tombola.

Tiene más peligro que Mar Flores encaprichada.

Es más impactante que la invención del Cola-Cao efervescente.

Es más turbio que el test de orina de Ben Jhonson.

Es más aerodinámico que las orejas de Clark Gable.

Está más nervioso que una convención de flanes en la película Terremoto.

Tiene más prisa que una oficinista esperando la hora de la coca-cola light.

Es más chominoso que el mayordomo de la prueba del algodón.

Tiene más sex-appelle que Alfredo Landa en una playa nudista.

Está más triste que Humprey Bogard doblando al Correcaminos.

Tiene más carisma que Einstein jugando en Cifras y letras.

Habla más raro que un robot con resaca.

Tiene más peligro que Ortega Cano cantando en el festival de la OTI.

Chupa más que Drácula con una esponja.

Tiene más cuernos que la comunión de Vicky el vikingo.

Está más retorcida que la Espontes de Alfred Hitchcot.

Más escandaloso que el día en que Espinete decidió hacerse drag-queen.

Es más estrecho que el baño de los Madelman.

Es más polémico que Dumbo anunciando una crema anticelulítica.

Tiene mejor línea que el teléfono de Gila.

Tiene más empleos que las obras completas del Segunda mano.

Es más supersticioso que el gato de Curro Romero.

Está más vendido que Torrebruno en una pelea de gladiadores.

Tiene más estilo que los juanetes de Naomi Cambell.

Tiene más personalidad que un Mercedes a pedales.

Es más tierno que King-Kong haciendo ganchillo.

Tiene más peligro que Sor Citróen de copiloto de Carlos Sainz.

Tiene menos porvenir que Loyola de Palacios en el anuncio de Raices y puntas.

Tiene más complicaciones que hacerle el cambio de sexo a un berberecho.

Hace más frio que en la nevera portatil del Yetti.

Tiene un trabajo más penoso que el maquillador de Rossy de Palma.

Pierde más aceite que la furgoneta de Priscila reina del desierto.

Eres más chapuzas que la I.T.V. de las carabelas de Colón.

Eres más imperfecto que la ecografía de un geroglífico de Ocon de oro.

Está más macizo que el maquillaje de Sara Montiel.

Es más verde que una postal del Amazonas.

Sabes menos que Rambo de puericultura.

Es más preciosa que la música de los caballitos compuesta por Mozard.

Trabajas más que la paloma de la paz en una negociación de desarme.

Eres más selectiva que la cosecha de Saimaza.

Provoca más espanto que la firma de Frankestein.

Está más calvito que el anuncio de atún claro.

Está más macizo que el microondas de los Picapiedra.

Está mejor informado que la portera de Carrascal.

Entona menos que un carajillo de Fairy.

Tengo más dudas que El Pájaro Espino con las monjas de Quina Sta. Catalina.

Va más rápido que el coche de James Dean.

Eres más bruto que las alpargatas del Algarrobo.

Tiene el pelo más moreno que una foto de los Jackson Five.

Está más perdido que el camping gas de Moisés.

Tengo menos futuro que Beethoven sin su Whisper XL.

Tiene más arte que el felpudo de la capilla Sixtina.

Hace más kilómetros que las sandalias del Correcaminos.

Está más maciza que los calzoncillos de la estatua de Cascorro.

Es más atractivo que un inspector de hacienda amnesico.

Es más arisco que el gato de Rossy de Palma.

Es más divertido que El Fugitivo echando leches con tacones de aguja.

Está más apolillado que el bikini de La Tía Tula.

Le hace más ilusión que a Caminero un equipo de karaoke.

Tengo más trabajo que el maquillador de Marujita Díaz.

Tiene menos sentido del humor que la suegra de Terminator.

Está más guapa que Sor Citroén en el Papamovil.

Hace menos declaraciones que el asesor fiscal de El Fugitivo.

Reparte más galletas que un camión de Fontaneda.

Es más desagradable que Frankestein comiendo alitas de pollo.

Está más caliente que los empastes del dragón de San Jorge.

Está mejor surtida que el hipermercado de El Corte Inglés.

Está mejor escondida que las llaves en el fondo del mar… matarile, rile…

Reparte más leches que el camión de Clesa.

Es más pijo que el cocodrilo de Lacoste esquiando en Baqueira.

Te quiero más que Kunta Kinte a un fustigador en huelga.

Es más simpático que una soprano tartamuda.

Está más agradecido que un restaurante, camino de la Alcarria, por el que no pase Cela.

Es más pedante que el campeón mundial de autodefinidos.

Es más pesado que una vaca de parto.

Se pone más pesado que Robin Hood y Orzowei hablando de arcos y flechas.

Es más conocido que el mecanismo de un abrelatas.

Tiene más personalidad que un sello de cien mil millones de pesetas.

Tiene más talento que un estornudo de Einstein.

Está más nervioso que el bikini de Samantha Fox.

Está más callado que los corderos afónicos de Anibal Lecter.

Tiene menos duende que un tablao de Airgamboys.

Está más nervioso que Monserrat Caballé haciendo puenting.

Es más agotador que hacerle la mudanza a Isabel Presley en motocarro.

Tienes más tontería que el sonajero de James Bond.

Está más acompasada que el canto de unos grillos gemelos.

Tengo mejor timbre que la casa de Beethoven.

Es más exigente que el gato de Whiscas.

Está más contento que un ciclista con agujetas de color de rosa.

Da más el cante que un caballito de mar en un hipódromo.

Liga menos que Shakespeare en una tasca de pueblo.

Está más cargado que el cartero de Elena Francis.

Tiene más solera que el albornoz de Don Quijote.

Está más solicitado que Sharon Stone en la ciudad de los muchachos.

Llevo más marcha que un disco de bacalao a 120 rev/min.

Hay más romance que en las obras completas de García Lorca.

Está más visto que el Museo del Prado.

Es más falso que el luto de la pintora de Verano azul cuando murió Chanquete.

Está más macizo que el moño de La Cibeles.

Es más pesado que un traductor simultaneo tartamudo.

Es más maduro que el tatarabuelo de Naranjito.

Das más la nota que Isabel Gemio en un teatro.

Tiene más peligro que el Padre Apeles cuando le tapas la boca.

Es más raro que un vendedor de seguros con escrupulos.

Está más anticuado que el contestador automático de Cleopatra.

Tiene un estilo más torrefacto que el bigote de Juan Valdes.

Tiene más abolengo que un tintorro de 10000 pts.

Es más elegante que los guantes de Hilda.

Es más barroco que el coro de la catedral de Barbate.

Está más cargada de hierro que una inyección de lentejas.

Está más acobardado que el urólogo de King Kong.

Eres más aburrido que el Hombre invisible haciendo sombras chinescas.

Se gasta menos que Superman en vuelos charter.

Tiene más tablas que la casa del tio Tom.

Tiene más garra que las tomas falsas del Rey León.

Es más emocionante que la llegada del hombre a la luna en un 600.

Está más movida que la foto carnet del Correcaminos.

Triunfa más que un reloj de pulsera con aire acondicionado.

Tiene un look más impactante que Terry Sabalas vestido de Heidi.

Tiene más colores que el arcoiris de un millonario.

Tienes menos porvenir que el Capitán Garfio de palmero.

Tiene más duende que la jura de bandera de Casper.

Me sube más la adrenalina que un cuadro pintado a escobazos.

No liga desde que Dios creó los domingos.

Tiene más pasta que un anuncio de Sofía Loren.

Tiene más pasta que el monedero del Tio Gilito.

Estás más al límite que un logaritmo neperiano con orejas.

Está más caducado que el huevo de Colón.

Es más escandaloso que el claxón de un portaviones.

Es más llamativo que la caseta del perro del Taj Majal.

Tiene más registros que el chalé de Roldán.

Está más macizo que la pelota del león de Las Cortes.

Es más verde que el curriculum del Padre Mundina.

Está más caliente que el cenicero de un paritorio.

Hace más frio que en la nevera de Nanuk el esquimal.

Tiene menos gracia que el Capitán Garfio cuando le regalaron un violín.

Tiene más éxito que Kim Bassinger duchandose en un cuartel.

Es más coqueto que el salario de Bill Gates.

Está más cargado que la furgoneta de Los 3 tenores.

Trae más cola que el cometa Haley vestido de novia.

Está más arreglado que las tetas de La Veneno.

Te estiras menos que una estatua de Zubizarreta.

Corre más que un famoso cuando ve a un Paparazzi.

Es más angelical que los cereales de Michael Landon.

Está para menos trotes que el caballete de Leonardo da Vinci.

Estoy más perdido que el carro de Manolo Escobar.

Está más cabreado que un cartero buscando el Barrio Sésamo.

Es más presumido que Pamela Anderson dando el do de pecho.

Es más inutil que el limpiaparabrisas de un submarino.

Tiene menos figuras que el Belén de Julio Anguita.

Tiene menos cerebro que una ración de gambas al ajillo.

Es más libre que un estribillo de Nino Bravo.

Está más maciza que unos zuecos fosilizados.

Es más rojo que lapiz de labios de la Pasionaria.

Tiene más paquete que el tren correo de Barbate.

Está más violento que Nieves Herrero entrevistando a La Veneno.

Es más gallina que el doble caldo Starlux.

Es más agridulce que un vinagre de 200 años.

Tiene más talento que una figura de mazapán modelada por Botero.

Tiene más trucos que una película de chinos.

Lo tiene mas dominado que Arancha del sol el problema de la caspa.

Está más cargado que la pistola de John Wayne.

Lo tiene más controlado que Sánchez Ocaña el nivel de colesterol.

Tiene más cabeza que una fábrica de cerillas.

Es más tonto que una lata de mejillones con cremallera.

Tiene más ramas que la carrera de medicina.

Eres más fantástico que la lencería de Disney.

Es más cutre que poner la lista de bodas en Simago.

Está más agotada que la paciencia del niño de Dodotis.

Es más moreno que Michael Jackson de niño.

Tiene más mala leche que la baca del coche de Colombo.

Tiene más curvas que la subida a los lagos de Covadonga.

Tiene más exito que el Fary cantando en la centralita del teletaxi.

Estás más liado que un puzzle armado por un cienpies.

Tienes menos futuro que un bombero en el desierto haciendo simulacros de incendio.

Eres más exigente que Mr. Propper en los baños del paraiso terrenal.

Estás más perdido que Pamela Anderson presentando Testimonio.

Eres más caliente que un striptease del Krakatoa.

Tiene menos escrupulos que una inspección fiscal a los Reyes Magos… sobre todo a Baltasar, ese que maneja mucho dinero negro.

Eres tan ridiculo como la peseta cotizando frente al marco.

Eres más cotizado que un disco de Michael Jackson con letras de la Tuna Compostelana.

Eres más amorniosa que Mimosín haciendo un curso de Yoga.

Tienes más ángel que un cuadro del Greco.

Eres más desagradable que el cepillo de dientes de Drácula.

Eres más duro quel alicatado de La Jijonenca.

Eres más agarrado que una vieja en un autobus.

Tienes más éxito que Mar Flores en Melrose Place.

Está más acalorado que el Padre Apeles en un sex-shop.

Lo tienes más abandonado que La Veneno al diccionario.

Es más complicado que instalar aire acondicionado en una moto.

Está más rico que el centenario de la vaca que ríe.

Tiene más encanto que el flautista de Hamelin en la casa de Speddy Gonzalez.

Está más plantado que Marco en un puerto italiano al pie de la montaña.

Tiene más canas que el tatarabuelo del Grecian 2000.

Está más desparejado que las manoplas de Cervantes.

Es más rubio que el canario de Pamela Anderson.

Tiene más romances que el diario de Victor Hugo.

Tiene más trucos que el neceser de Juan Tamaríz.

Tiene más pechuga que le muestrario del Kentaki Fried Kitchen.

Es más teatral que las memorias de Shakespeare.

Es más comprometido que hacer la prueba del algodón en un petrolero.

Tiene menos escrupulos que la fregona del exorcista.

Se viste peor que un maniquí de Simago.

Es más noble que un autógrafo de Rintintín.

Tiene más medidas que un consejo de ministros.

Tiene más entradas que un partido de Argentina.

Es más irresistible que un disco doble de Perales.

Tiene más volumen que un concierto de AC/DC.

Es más duro que un disco doble de Rosendo.

Es más natural que una empanada de bífidos activos.

Está más inquieto que Falconetti con conjuntivitis.

Da más la nota que un spaguetti con celulitis.

Tiene más peligro que un controlador aéreo en huelga de silencio.

Se cree más macho que un toro legionario y paraca.

Está mejor conservado que una lata de berberechos en almíbar.

Tiene más experiencia que Papá Noel en chimeneas.

Tiene hechas más carreras que Nicki Lauda.

Tengo más información que el diario secreto de Jessica Flecher.

Aquí hay mejor ganado que en un episodio de Bonanza.

Tiene más arte que un paseillo de Curro Romero.

Tiene un final más feliz que un okupa en la Casa de la pradera.

Se ha quedado más esbelto que un bailarín con sobredosis de yogures Danone.

Es más armonioso que un conjunto de violinistas clónicos en el tejado.

Se contradicen más que los políticos antes y después de las elecciones.

Veo mejor que el hombre que tenía rayos-x en los ojos.

Veo mejor que un águila culebrera con prismáticos.

Tiene una montura con más peligro que el somiee de un faquir.

Está más nervioso que Naranjito viendo un anuncio de licuadoras.

Es más completo que los juegos reunidos Geyper.

Es más caro que enmoquetar el desiero del Sahara.

Tiene más peligro que un grafittero en las cuevas de Altamira.

Tiene más sustancia que una sobredosis de Avecrem.

Están más enamorados que la trucha y el trucho en un parque acuático.

Está más rota que la camiseta del increible Hulk.

Tiene más cardenales que la discoteca del Vaticano.

Son más iguales que las canciones de Georgie Dann.

Tienes más mala leche que unas natillas de vaca loca.

Es más desagradable que una infusión de Ajax Pino.

Llora más que una magdalena con conjuntivitis.

Tienes menos futuro que Carlos Sainz en el coche de Colombo.

Protege más que un salvaslip con airbag.

Tiene más arrugas que el acordeón de Maria Jesús.

Tiene más solera que los juanetes del Mío Cid.

Está más agustito que Ortega Cano en un boda.

Está más deformado que los pies del Fugitivo.

Tengo más peligro que la Dra. Quinn en el Insalud.

Está más deprimido que un alpinista en el desierto.

Está más colgado que la casa del alcalde de Cuenca.

Es más azul que el striptease de la Pitufina.

Tiene peor cara que Marco el día de la madre.

Tiene menos curvas que una pista de aterrizaje.

Tiene más pelos que la moqueta del hombre-lobo.

Ha estado más brillante que la paellera de Villaarriba.

Tiene más peligro que Conan en el fuerte de los click.

Hay más gente que en la cocina de Médico de familia a la hora del desayuno.

FRASES COMPARATIVAS CÓMICAS

Lee más frases comparativas cómicas en: Frases comparativas cómicas III

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