Lejía de fabricación casera con cenizas de madera

La lejía, o detergente de ceniza, se puede elaborar en casa a partir de los restos de la madera quemada. La ceniza de las estufas y chimeneas, siempre y cuando no se hayan quemado otro tipo de materiales, son una buena materia prima para comenzar a fabricar LEJÍA.

El proceso que hoy describiremos da como resultado lejía de hidróxido de potasio en lugar de la que estamos acostumbrados a encontrar (de hidróxido de sodio). Aunque es más suave que la lejía convencional, también puede irritar la piel así que recomendamos usar guantes y gafas para evitar el contacto con la lejía en la medida de lo posible.

Los trozos de carbón no son útiles para fabricar lejía

Una vez hayamos reunido la ceniza, la pasaremos por un tamiz para separar los trozos de carbón que pudieran quedar. Cuánto más calcinada esté la madera, mejor lejía obtendremos. Después de tamizarla la colocaremos en un cubo con agua caliente (por cada parte de ceniza tendremos que añadir cuatro o cinco partes de agua) y removeremos un rato para mezclarlas bien.

Taparemos el cubo con un trapo y lo dejaremos reposar entre 24 y 48 horas, removiéndolo un par de veces durante el tiempo de reposo. Pasadas las primeras veinticuatro horas, podremos comprobar el estado de la lejía poniendo un huevo o una patata dentro de la mezcla. Si se hunde, es que todavía no está lista y la dejaremos reposar un poco más.

Nota: en caso de haber transcurrido 48 horas, si la lejía todavía no está lista, es decir el huevo o la patata no flotan, tiraremos un poco más de ceniza a la solución y la dejaremos en reposo 24 horas más.

Filtra la lejía y ya está

Cuando ya haya pasado el tiempo y el huevo flote, decantaremos el líquido en otro recipiente similar, con mucho cuidado de no salpicarnos, usando unas medias de mujer como filtro. También podemos utilizar filtros de café o un paño de cocina, así que si no tenéis medias no pasa nada.

Con esta lejía podemos blanquear ropa, limpiar el baño o la cocina, o incluso usarla para fumigar si tenemos un huerto en el balcón o en la terraza. Pero lo mejor es que con ella podremos elaborar los jabones de los que hablábamos en entradas anteriores, mucho menos abrasivos que los fabricados a partir de la sosa caústica.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: