La Vitamina K
Aunque no es muy conocida, la vitamina K es una vitamina real y de gran importancia para la salud humana. Es mayormente reconocida por su papel en prevenir el sangramiento. En realidad la "K" proviene de la palabra alemana "Koagulation". La vitamina K es un término genérico para muchas diferentes formas de vitaminas. La más importante forma natural es la vitamina K1 o Phylloquinone (aka phytonadione) y la vitamina K2, la cual pertenece a una familia de sustancias llamadas menaquinones. También existe la vitamina K3 o menadione, que es una sustancia sintética.

La vitamina K es conocida por sus muchas reacciones biológicas. La más importante es cuando realiza la síntesis de varios factores que intervienen en la coagulación de la sangre.
Además juega un papel significativo en la mineralización de los huesos y por tanto en el mantenimiento de los huesos para que se preserven y en el sanamiento de fracturas. Estudios preliminares sugieren que la vitamina K es beneficiosa en la prevención y tratamiento de la Osteoporosis post-menopausia. También se ha descubierto el papel que juega en el tratamiento y prevención del cáncer.
Su deficiencia no es común ya que se puede encontrar en muchos productos alimenticios, además las bacterias que conviven en nuestro sistema digestivo sintetizan la mayor parte de la vitamina K que necesitamos.

Pero a pesar de esto, se pueden encontrar casos de deficiencias como en personas que padecen de problemas de absorción, aquellos que requieren nutrirse a través de las venas (de forma intravenosa), los que se encuentran en prolongados tratamientos o terapias con antibióticos de forma oral, los que practican dietas muy bajas en calorías, personas que toman ciertos medicamentos, como cholestyramine (que se utiliza para reducir los niveles de colesterol), los que consumen aceite mineral, anticonvulsivantes como Dilantin, Fenobarbital, y algunos antibióticos como las cefalosporinas.
Los síntomas de deficiencia de la vitamina K pueden ser moratones en la piel, lógicamente que no sean provocados por golpes, magulladuras, etc.
Beneficios:
1- Es beneficioso en el tratamiento del cáncer y tumores.
2- Protege en contra de la Osteoporosis. Aunque en altas dosis puede ser tóxico.
Evidencias:
1- Beneficios en el tratamiento del cáncer: La vitamina K, especialmente la vitamina K3 se ha demostrado en estudios hechos en laboratorio que inhibe una gran cantidad de tumores en vitro. Estos tipos de tumores son: el del seno, ovarios, colon, estómago, riñones y pulmones. Su acción es comparable a la de muchos agentes quimoterapéuticos que son altamente tóxicos. Se han realizado muchos estudios al respecto y se ha reportado que combinado con la vitamina A, B6, C, D, ácido fólico, B12, y los minerales calcio y selenio es de gran beneficio en la prevención del cáncer.

2- Protege en contra de la Osteoporosis: Un estudio japonés reportó que en tres mujeres que padecían de Osteoporosis post-menopausia al consumir 100 microgramos diarios de vitamina K. su pérdida de calcio se redujo de un 18 a 50 porciento. En un estudio más reciente hecho en Londres, se reportó que 16 personas mayores que padecían de Osteoporosis y fracturas presentaban bajos niveles de vitamina K en su sangre. Además es muy conocido su importante papel en la calcificación de los huesos. Los estudios han demostrado que es muy beneficioso en prevenir la Osteoporosis y las fracturas.
Una nota interesante es que el tratamiento en muchas mujeres que padecen de infecciones en la vejiga, son tratadas regularmente con antibióticos y esto las sitúa en el grupo de personas con el riesgo de desarrollar una deficiencia de la vitamina K.
Dosis superiores a 500 microgramos diarios pueden causar reacciones alérgicas como irritaciones en la piel, picazón. Puede causar además problemas en el hígado. Algunas personas que se les administra la vitamina K a través de inyecciones intramusculares pueden desarrollar seleroderma o endurecimiento de la piel después de varios meses de ser administrada, en la zona donde fue inyectada.
Dosis recomendadas
El RDA establecido hasta el momento de la vitamina K para hombres es de 80 microgramos diarios. Para mujeres es de 65 microgramos diarios. Para aquellas personas que están en riesgo de su deficiencia se recomienda un consumo diario mayor, aproximadamente de 50 a 100 microgramos.

Fuentes naturales
Se puede encontrar en vegetales y en productos lácteos. En realidad, alimentos que contengan la bacteria loctabacillus como el yogurt son particularmente importantes ya que esta bacteria añadida a nuestros intestinos produce la vitamina K. La vitamina K1 se puede encontrar en algunos suplementos de micronutrientes. La vitamina K3 o menadione se utiliza por los doctores para tratar serias deficiencias de vitamina K.
Personas que toman el coagulante sanguíneo llamado Coumadin no deberían consumir vitamina K, a no ser que sea aprobado por su médico.
La suplementación de esta vitamina se obtiene de forma muy efectiva al ingerir alimentos como vegetales verdes, sin embargo, debido a que ayuda a la coagulación de la sangre es usado en casos de hemorragias por vía endovenosa, por lo que se puede decir que su principal uso es en la reducción del excesivo flujo menstrual.
