Me pregunto si este eslogan publicitario que da nombre a este artículo y que desde hace muchos años venimos  escuchando, es una verdad o es un cuento que nos inventaron los “publicistas” o “políticos” de turno para impactar a la sociedad sobre su exclusiva responsabilidad en la prevención.

 

A veces pienso que esta frase memorable se usa como comodín o es una carta que se saca de la manga para abrir o cerrar un discurso políticamente correcto.

 

Partiendo del hecho de que, realmente ese eslogan sea cierto, entonces, habría que preguntarse qué se entiende por prevención y de qué tipo de prevención estamos hablando,  para establecer en concreto esas “supuestas” tareas que tenemos que “cumplir todos”.

 

Esta frase da mucho juego, según se quiera utilizar. Para empezar, hay que puntualizar que el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define la prevención de la siguiente manera:  

1.      “Acción y efecto de prevenir”. “Prever, ver, conocer de antemano o con anticipación un daño o perjuicio.” “Precaver, evitar, estorbar o impedir algo”. “Advertir, informar o avisar a alguien de algo”. “Anticiparse a un inconveniente dificultad u objeción”. “Disponer con anticipación, prepararse de antemano para algo”.

Con respecto a esta definición: ¿Qué han hecho los profesionales y entes institucionales al respecto?  Pues, la han adaptado al área y la han definido con palabras más adecuadas. Así que han conceptualizando la “Prevención” de las Drogodependencias como:

“Un proceso activo de implementación de iniciativas tendentes a modificar y mejorar la formación integral y la calidad de vida de los individuos, fomentando el autocontrol individual y la resistencia colectiva ante la oferta de drogas” (Martin, 1995)

Para el Plan Nacional sobre Drogas de España,  la prevención es: “Aquel entramado dinámico de estrategias que tienen como objetivo eliminar o reducir al máximo la aparición de problemas relacionados con el uso indebido de drogas”. (PNSD, 1996)

Por su parte, el Center for Substance Abuse Prevention del  National Center for the Advancement of Prevention,  concibe la “prevención” como:

“Intentos de reducir los problemas derivados del abuso de drogas antes que comiencen, a través de una diversidad de estrategias” (CSAP, 1997). 

La antigua ONG: Prevención Alternativa, hoy reconocida institucionalmente como: “Abriendo Caminos”, en su elaboración del Manual de Capacitación para docentes “Habilidades para la Vida. Madrigal, E. y Sayago, L. (1999), conceptualiza la “prevención” considerando las categorías de factor protector y factor de riesgo en los diversos escenarios de la prevención. Y la define como: “Un conjunto de procesos dirigidos a promover el desarrollo integral del ser humano, la familia y la comunidad, a través de la disminución de los factores de riesgo y el fortalecimiento de los factores protectores”. 

Analizando brevemente estas definiciones podemos observar que:

1. Existe una concepción dinámica e integradora del término, el cual se caracteriza como: “un proceso activo…”, “entramado dinámico de estrategias…”, “Intentos de… ”.  “Un conjunto de procesos dirigidos a…”.

2. Hay un énfasis en la intencionalidad del concepto, lo cual destaca la razón de ser o sentido de la Prevención: “modificar y mejorar la formación integral y calidad de vida de los individuos”, “eliminar o reducir al máximo los problemas relacionados con el uso y abuso de drogas antes que comiencen”, “promocionar del desarrollo integral del ser humano, la familia y la comunidad”.

3. Se reconoce que existen tantas rutas y caminos como medios necesarios para transitarlos: “Habilidades de autocontrol y resistencia colectiva”, “diversidad de estrategias”, “factores de riesgo y factores protectores en los diversos escenarios”.

Podemos deducir de este breve análisis, el carácter complejo que entraña en sí misma la prevención y lo que implica para los sectores y actores de la sociedad asumir corresponsablemente  la prevención como “tarea de todos”.

Para concluir quisiera compartir con ustedes una anécdota de mi infancia y un  cuento que escuché en mi juventud para ilustrar lo que se entiende por “todos”.

Provengo de un barrio de Caracas y bien recuerdo cuando era niño que cuando decíamos que las tareas, deberes  y obligaciones las hacíamos todos… nuestros abuelos, padres y maestros decían con frecuencia: ¡Eso suena a Poliedro! Yo no entendía literalmente lo que quería decir esa última palabra… hasta que un día nuestro padre nos llevó a todos los hermanos al “Poliedro de Caracas” a disfrutar la presentación de “La vecindad del Chavo y el Chapulín Colorado”. Ese dichoso día, al verme tan pequeño dentro de esa estructura tan grande y monumental, plagada de muchísima gente empecé a comprender lo que nuestros mayores nos querían decir con aquella famosa frase. Ahora que soy adulto comprendo perfectamente que esta frase entrañaba la firme intención de responsabilizarnos personalmente con nuestras tareas y no responsabilizar a otros por nuestras acciones.

Esperemos que al hablar de la “Prevención como tarea de todos”, no nos pase como pasó en la famosa  historia del equipo de seis personas llamadas “Cualquiera, Ninguno, Todos, Alguien,  Alguno y Nadie.

Este equipo tenía que afrontar una importante tarea: Prevenir el consumo del tabaco, alcohol y otras drogas en la sociedad. Alguien pensó que Cualquiera lo haría, Alguno lo pudo haber llevado a cabo, pero Nadie quiso hacerlo. Alguien se enfadó al enterarse, pues era un trabajo de Todos, un trabajo que podría haber hecho Cualquiera, pero que finalmente Nadie hizo.

La historia termina donde todos culparon a alguien, porque nadie hizo lo que cualquiera podría haber hecho, pero ninguno  llegó a hacer creyendo que ya alguno lo haría…

Por cierto… ¿cuál era esa tarea tan importante?

 

 

 

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