Muchas personas se preguntan cuál es su función en el mundo, para qué han nacido. La pregunta está mal enfocada, pues nunca debería ser: ¿Para qué estoy en el mundo?, sino ¿para qué está el ser humano en el mundo? Y si hubiera una respuesta, ésta sería: "Para destruir".

Ninguna de las dos preguntas tiene sentido, y parecen no darse cuenta de que la vida no es la causa, sino el efecto. Simplemente, se dieron las circunstancias necesarias para la creación de la vida.

Y ahí entra en juego la naturaleza, que lo tenía todo muy bien dispuesto. Una rueda que ha girado en perfecta armonía durante mucho tiempo, con alguna excepción. Cuando no ha aguantado, ha puesto las cosas en su sitio. Por ejemplo, a los dinosaurios.

Y nos ha llegado el turno. Ninguno de los que estamos aquí ahora lo veremos con nuestros ojos, pero pienso que así será. Y yo no creo en eso del fin del mundo ni nada parecido. El mundo seguirá girando.

Pero acabamos con los recursos naturales. Lo queremos todo, quizá de verdad lo necesitemos. O simplemente nos lo hemos montado así. Pero somos demasiados, y la naturaleza no da abasto.

Como digo, nada del fin del mundo. Pero algo está pasando: calentamiento global, diferentes desastres naturales... Se está sacudiendo, porque debe regenerarse. Y ataca en las zonas donde más daño hace, donde no hay recursos. Yo lo veo como un aviso al ser humano.

Más calor en verano, más frío en invierno; inundaciones; terremotos; los polos se derriten... Algunos dicen que son etapas que ya se han dado, otros no se lo creen, otros que es una patraña, etc.

Lo que quieran. Yo simplemente veo a la naturaleza como un ser vivo en sí mismo, que conserva el instinto más primario de supervivencia. Y sobrevivirá, sin duda alguna, aunque sea a costa del ser humano.

 

 

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