La tensión emocional incrementa el riesgo de padecer un segundo infarto de miocardio, señala el boletín Tufts University Health & Nutrition Letter, que agrega: “Cada día hay más indicios de que la mente interviene también en el desarrollo de las afecciones cardíacas”. El boletín dice además que, según investigaciones recientes, “los coléricos son casi tres veces más propensos a sufrir un infarto o morir de una enfermedad del corazón [...] a edad relativamente temprana”. La tensión nerviosa lesiona el músculo cardíaco y los vasos sanguíneos que rodean e irrigan el corazón. Aunque la depresión eleva en más del setenta por ciento el riesgo de infarto y de otros problemas cardíacos, tales efectos se reducen cuando la persona cuenta con suficiente apoyo de su entorno, es decir, de sus familiares y amigos.

mente y corazon

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: