Esta frase, que en principio a la mayoría de nosotros puede sonarnos a chino, influye en nuestras vidas cotidianas más de lo que nos imaginamos. Sobre todo si dentro de este año hemos pagado alguna factura eléctrica y hemos notado lo que nos cuesta actualmente la electricidad para nuestros hogares.

Desde mi humilde punto de vista quiero reflejar en estas líneas mis conocimientos al respecto y, de alguna manera, alumbrar vuestras mentes en este asunto.

Para empezar una breve introducción de como se genera, se distribuye y se comercializa la energía eléctrica en nuestro país. Hasta hace poco, antes del  1 de Julio de 2009, para que llegará la electricidad a nuestros hogares, el proceso se dividía en dos grandes bloques. Por un lado estaba la Generación (Empresas que gestionaban Centrales eléctricas generadoras mediante energía hidráulica, energía nuclear, energía cinética,...), y por otro, unidas, estaban la distribución (empresas destinadas al mantenimiento y gestión de las ampliaciones de las líneas de distribución que llegan hasta nuestros contadores eléctricos) y la comercialización (Empresas encargadas de contabilizar y facturar la energía que consumíamos).

Bien, hasta ahora pagábamos la electricidad relativamente barata a causa de que, además de considerarse un servicio de primera necesidad, las empresas de distribución y comercialización estaban juntas y ahora entenderemos la importancia o lo significativo de ésto en el asunto. Antes de continuar, deciros que las empresas distribuidoras de energía hasta ahora tienen pérdidas, estas pérdidas vienen causadas por que la mayoría de líneas de distribución se han quedado obsoletas a las nuevas demandas de energía de la población además de la propia energía que se pierde en el transporte mismo. Estas pérdidas hasta ahora eran suplidas, en parte, con las ganacias de las empresas de comercialización (recordad que estaban juntas en el mismo barco) y además cobraban un plus que pagaba el gobierno a las empresas de distribución por sus pérdidas para mantener los precios accesibles a toda la ciudadanía.

Desde el 1 de Julio de 2009 el Gobierno, con la intención de librarse del plus que pagaba a las distribuidoras por sus pérdidas, ha incrementado en el precio mínimo estipulado un tanto porciento para que el usuario pague esas pérdidas y ha liberalizado el mercado eléctrico de modo que las distintias compañías eléctricas compitan para ofrecer mejores precios al usuario.

A priori todo parece muy bonito pero, la realidad es que para que esto se pueda poner en marcha, las empresas distribuidoras y las comercializadoras han tenido que separarse obligatoriamente formalizándose como empresas totalmente diferenciadas. Esto se debe a que sería inviable duplicar las líneas de distribución en toda una región con la inversión que tendría que hacer una empresa "distribuidora-comercializadora" para ello, quedando como "monopolio natural" la distribución. Las únicas empresas que pueden competir son las vendedoras. Estas empresas a partir de ahora compraran la energía a la distribuidora de una zona determinada y la revenderá al precio que convenga libremente con el cliente.

Para poner un ejemplo más gráfico en las Baleares la empresa distribuidora siempre será Endesa pero cualquier otra empresa electrica comercializadora (Iberdrola, Unión Fenosa, ...) podrá comprar la energía a Endesa y revenderla a los usuarios compitiendo al precio que mejor convenga. Libre mercado.

Esto se podría comparar a lo que ocurrió en su día con la telefonía fija. Telefónica es y será siempre la empresa que lleva el cable hasta nuestra casa pero tenemos varias opciones de empresas que nos venden telefonía fija a distintos precios y servicios.

Y el porqué más absoluto de porqué no pagamos menos, cuando con la competencia entre empresas comercializadoras deberíamos de estar bombardeados a publicidad con precios más competitivos, es a causa del "pacto" entre las empresas eléctricas de este país de elevar el precio de la electricidad hasta niveles que den mucho más margen de error y permitan entonces "competir" sin riesgos de pérdidas para nínguna de ellas.

Mirando esto en aspectos positivos puede servir para que, aunque por causas económicas, las familias españolas miren más hacia el ahorro energético y ayuden, no solo al planeta con un desarrollo más sostenible, sino a la propia economía española ya que hay que tener en cuenta que España es un país "comprador" de energía y no "productor" no siendo conveniente el despilfarro energético realizado hasta ahora.

A parte, esto puede servir para fomentar en muchos hogares españoles la instalación de placas solares para generación de energía electrica inyectándola a las redes distribuidoras de tu zona vendiéndosela a las mismas. Esto a parte de contribuir a nuestros bolsillos mejorará en muchos aspectos nuestro medio ambiente. Pensad que España afortunadamente tenemos unos tejados muy bonitos a los que les da mucho sol durante gran parte del año.

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