La lechuga, mucho más que un vegetal ligero
Esta verdura almacena en sus jugosas y crujientes hojas una elevada concentración de sustancia saludables que nuestro organismo aprovecha al cien por cien por el hecho consumirla cruda.
Amiga de la báscula
No es sólo por su bajo valor calórico, una ración individual sólo aporta 12 calorías, sino también por su considerable contenido en componentes saciantes y depurativos (agua, fibra y potasio) por lo que conviene incluir la lechuga en la dieta diaria de las personas con sabrepeso.
Fortalece las defensas
Aunque suele relacionarse con las dietas de control de peso, la lechuga es un alimento útil en caso de debilidad. Gracias a su contenido en vitamina A y ácido fólico, refuerza las defensas y protege los tejidos con mucosa del aparato respiratorio. No es una fuente abundante de vitamina C, pero si se añade a la ensalada pimiento y tomate, el plato supera el aporte en vitamina C de un vaso de zumo de naranja.
Facilita la digestión
Todos los alimento que se consumen crudos, más aun si son ricos en ácido fólico como la lechuga, estimulan la producción de jugos gástricos, facilitando la digestión de las proteínas de la carne, el pescado o los huevos. Para aumentar este efecto añade brotes de soja a la ensalada.
Y favorece el sueño
El jugo de lechuga actúa como un fabuloso calmante del sistema nervioso. Es especialmente útil cuando la excitación nerviosa, el dolor o el agotamiento impiden conciliar el sueño.
¿Te sienta mal?
El tronco es la parte más indigesta y flatulenta de la lechuga. Así que si este vegetal te produce gases o hinchazón abdominal, te aconsejamos retirarlo o bien elegir una lechuga que apenas tenga tronco, como la tipo iceberg.
Escrito por Nila Bohórquez
Fecha: 2009-10-10 20:01:05
Me gustó este artículo, pero me agradaría saber cuáles son las contraindicaciones...