Iniciando la década de los 90, cuando hacíamos nuestros primeros pinitos a nivel local en el diseño y desarrollo web, los empresarios no lograban visualizar el uso que se le podía dar y el potencial que había en la Red. En ese entonces, lo sitios que se publicaban eran “experimientos” que buscaban colocar una vitrina de productos y servicios de la compañía en Internet. Luego, con la activación de programas para pymes exportadoras, la masificación del uso de Internet, el auge del software CMS (Content Management System) y la caída de los precios de los equipos de cómputo - entre otros factores -, se popularizó “la web” viéndola el empresario como una alternativa medianamente seria para comunicar los beneficios de productos y servicios. A la fecha, para el empresario mayor de 45 años, en muchos casos (con respeto y sin ánimo de herir suceptibilidades)  Internet, ese inmenso universo soportado en millones y millones de alternativas, no supera un par de servicios o páginas web: el chat o messenger, la página del banco, la página de su compañía (obviamente), la página del diario, Google y Facebook (para aquellos que no renuncian a vivir la experiencia de la web 2.0).

Hoy, se muestra un panorama algo distinto, la web 2.0 se abre paso, crece en importancia y penetra las paredes de concreto de las compañías donde empresarios visionarios, bien asesorados o acompañados de la siguiente generación de profesionales, sus hijos y nietos, que tienen sembrada la inquietud por explorar y explotar las oportunidades que ofrece Internet, inician un camino hacia la web 2.0 y, específicamente hacia las Redes Sociales. El Estudio “Global Faces and Networked Places” de Nielsen muestra que dos tercios de los internautas de todo el mundo visitaron una red social o un blog en el 2008.

En nuestro día a día escuchamos frecuentemente al ejecutivo o directivo cuestionarse ¿para qué me pueden ser útiles las Redes Sociales? ¿Mi empresa deberá hacer uso de ellas? ¿Porqué millones de personas en el mundo hacen uso de ellas? ¿Qué son y para qué sirven? y hemos visto cómo se inicia una escalada para implementar recursos como Facebook y Twitter a nivel empresarial, en muchos casos, sin un objetivo claro.

La pregunta ¿cómo abordar las Redes Sociales sin fracasar en el intento? (suena como título para libro de autosuperación) es el tema que nos ocupa en ésta ocasión.

¿Qué es una red social?

Las redes sociales en Internet y las aplicaciones que las soportan tienen su base en la Teoría de los seis grados de separación, según la cual toda la gente del planeta está conectada a través de una cadena de personas que no tiene más de seis individuos.

Las redes son en esencia, formas de interacción social, definida como un intercambio dinámico entre personas, grupos e instituciones en contextos de complejidad. El poder que adquiere el usuario para crear, mantener o expandir un número indeterminado de redes donde se incluyen personas con intereses comunes es lo que ha hecho que las redes sociales basadas en Internet hayan adquirido tanta fuerza.

En las Redes

Teniendo claro que ya existe una inquietud y se visualiza una necesidad de comunicación, al momento de abordar las redes sociales por parte de la empresa surge la siguiente pregunta: ¿debo usar las redes existentes o creo mi propia red social? La respuesta es tan fácil o tan sencilla de acuerdo a las posibilidades de la compañía. Vamos a mirar rápidamente el panorama.

Una red social propia

Ventaja: La información. Al ser propietaria de la plataforma, la compañía tiene el control total sobre los datos que en la Red Social circulan, teniendo en su poder todas las posibilidades de crecimiento. Dicha información le permitirá conocer más a fondo al individuo que usa los servicios online.

Ventaja: Servicios. Contando con un adecuado equipo de desarrollo y soporte técnico, la compañía podrá poner en marcha la implementación de nuevos servicios, componentes o módulos para la Red Social de acuerdo a las necesidades de su comunidad. Las Redes Sociales en algún momento deben pensar en la integración de CRM y plataformas de E-commerce; siendo propietarios de la herramienta, su implementación se facilita enormemente.

Ventaja: Autonomía. Al ser quien dicta las reglas de juego, la compañía podrá satisfacer las necesidades que su audiencia manifiesta tan pronto como su capacidad se lo permita.

En redes sociales de terceros

Ventaja: Inversión económica. Al usar redes existentes como Facebook, Myspace, Hi5, entre otras, la compañía deja de invertir en el desarrollo, implementación y soporte técnico de una herramienta propia.

Ventaja: Convergencia. Las grandes redes sociales existentes ya tienen una audiencia cautiva y activa. Los usuarios ya se encuentran allí, no hay que desarrollar ninguna estrategia para “construir una audiencia”.

Ventaja: Soporte tecnológico.  Las grandes Redes Sociales tienen equipos que se encargan de investigar lo que funciona y lo que no y desarrollar soluciones y nuevas herramientas. Al usar éstas Redes Sociales, la empresa no tendrá que preocuparse en cómo hacerla crecer o en temas tecnológicos, otros lo hacen.

El panorama

Las compañías que tienen un producto y/o servicio que soporta su propia Red Social y, el presupuesto para desarrollarla, no deben dudar en crearla ni centrarse solamente en ésta  ya que las grandes Redes Sociales son una importante fuente de visitas para el proyecto propio.

Las firmas que deseen incursionar en el mundo de las Redes Sociales de terceros, deberán hacerlo de la misma forma como abordan su actuar comercial y de mercadeo en el mundo físico, con un acompañamiento de expertos, con criterio y con un objetivo claro.

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